El representante permanente de Cuba ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ernesto Soberón Guzmán, rechazó este jueves los rumores sobre supuestos contactos entre el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y un nieto de Raúl Castro. El diplomático calificó esas versiones como “especulación” y afirmó que La Habana se basa únicamente “en hechos públicos y verificables”.
“Esos mismos medios dicen después que no tienen confirmación de lo que están publicando. Por tanto, a mí eso me suena a especulación. Yo me baso en hechos”, dijo Soberón a la agencia EFE, en referencia a una nota divulgada por el portal estadounidense Axios.
Según Axios, Rubio habría sostenido conversaciones secretas con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente cubano Raúl Castro, en medio de la reciente presión del Gobierno estadounidense sobre la isla. Washington ha impuesto nuevas restricciones al suministro de petróleo mientras Cuba enfrenta una aguda crisis energética.
Soberón evitó comentar sobre negociaciones específicas, pero reiteró que Cuba mantiene disposición al diálogo “sobre la base del respeto mutuo, igualdad de condiciones, respeto a la soberanía, a la independencia y a la no interferencia en los asuntos internos de los países”. Aseguró que esa postura “no es nueva” y que ya facilitó avances en etapas previas de las relaciones bilaterales.
El diplomático advirtió, sin embargo, que para que cualquier proceso de diálogo tenga éxito “es necesario que ambas partes acuerden reglas básicas” que garanticen una conversación “seria” y con posibilidades reales de progreso.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró el lunes que su administración mantiene contactos con altos funcionarios del Gobierno cubano, pese a las negaciones de La Habana.
Consultado sobre el posible papel mediador de México, Soberón agradeció la “solidaridad histórica” de ese país con Cuba, tanto en la asistencia humanitaria como en el ámbito diplomático. Aclaró que cualquier conversación futura deberá darse “sin presiones adicionales” y que Cuba “no aceptará condicionamientos externos”.
“Nosotros no imponemos condiciones a nadie, pero tampoco aceptamos que se nos impongan”, enfatizó.
Soberón concluyó que la disposición al diálogo ha sido una constante en la política exterior cubana y recordó que la historia ha demostrado que “el diálogo funciona cuando se basa en igualdad y respeto mutuo, no cuando hay presiones o imposiciones”.




