Surprise, Arizona – El subdirector ejecutivo del sindicato de peloteros de las Grandes Ligas, Bruce Meyer, expresó su conmoción por la renuncia del jefe del gremio, Tony Clark, y aseguró que el cambio de liderazgo no alterará los preparativos de la organización ante las próximas negociaciones con las Grandes Ligas, que podrían incluir un intento de imponer un tope salarial.
“Estamos devastados por lo ocurrido en las últimas 48 o 72 horas”, dijo Meyer. “Los jugadores entendieron que esto debía suceder ahora. Tony siempre ha puesto a los jugadores primero y tomó su decisión pensando en ellos”.
Clark, quien lideró el sindicato desde 2013 tras una carrera como jugador All-Star, presentó su renuncia el martes, pocos meses antes de que comiencen las conversaciones para renovar el convenio colectivo que vence el 1 de diciembre.
De acuerdo con una fuente citada por The Associated Press, el comité ejecutivo del sindicato, compuesto por ocho miembros, le pidió dimitir tras una investigación interna que reveló que mantenía una relación inapropiada con su cuñada, empleada del gremio desde 2023. La fuente solicitó anonimato porque el asunto no fue divulgado oficialmente.
Meyer explicó que la información salió a la luz apenas unos días antes de la renuncia. Clark no ha emitido declaraciones públicas. Mientras, el sindicato comenzó su gira anual por los campos de entrenamiento de primavera, que se retrasó un día y arrancó con los Reales de Kansas City.
La junta ejecutiva, que incluye 72 jugadores, mantenía reuniones virtuales para decidir el reemplazo de Clark. John Schreiber, representante de los Reales, indicó que esperaban una determinación la misma noche del miércoles.
Meyer, quien lideró las negociaciones que en 2022 pusieron fin a un cierre patronal de 99 días, aseguró que continuará encabezando las conversaciones laborales. “No anticipo que nadie más dirija las negociaciones aparte de mí”, afirmó.
La renuncia de Clark coincidió con una investigación federal sobre OneTeam Partners, una empresa de licencias fundada por el sindicato de jugadores de MLB junto a la Asociación de Jugadores de la NFL y RedBird Capital Partners. Pese a la tensión, Meyer insistió en que la preparación de los jugadores sigue firme: “El liderazgo cambia, pero lo que permanece son los jugadores. Ellos definen las prioridades y la dirección del sindicato”.
El dirigente reiteró que la organización se opondrá rotundamente a cualquier intento de imponer un tope salarial. “Es la restricción definitiva. Beneficia a los dueños, no a los jugadores”, sostuvo.
Meyer, de 64 años, trabajó tres décadas en el bufete Weil, Gotshal & Manges antes de unirse a la Asociación de Jugadores de la NHL en 2016. No confirmó si aspira a asumir el puesto de director ejecutivo del sindicato. Señaló, sin embargo, que tras la controversia por la renuncia de Clark se revisarán las políticas internas relacionadas con la contratación de familiares.
“El sindicato siempre evaluará sus procesos, bajo la dirección de los jugadores y con asesoramiento legal”, concluyó Meyer.




