Chicago — El reverendo Jesse L. Jackson, protegido del reverendo Martin Luther King Jr. y dos veces candidato presidencial, falleció a los 84 años tras una vida dedicada al liderazgo del Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos.
Según informó su familia en un comunicado difundido en Internet, Jackson murió el martes rodeado de sus seres queridos.
Desde su juventud como organizador comunitario en Chicago, Jackson trabajó junto a King y estuvo llamado a reunirse con él en el Motel Lorraine de Memphis poco antes de su asesinato en 1968. Tras aquella tragedia, Jackson asumió un papel protagónico como continuador del legado de King.
A lo largo de su vida, encabezó campañas en defensa de los pobres y las comunidades marginadas, abordando causas como el derecho al voto, las oportunidades de empleo, la educación y la salud. También logró avances diplomáticos con líderes internacionales y, a través de su organización Rainbow/PUSH Coalition, amplificó las voces afroamericanas en el ámbito empresarial, presionando por una sociedad más justa e inclusiva.
Con su conocido mensaje “Yo soy alguien”, Jackson buscaba inspirar dignidad y autoestima en personas de todas las procedencias. Su trabajo dejó una huella indeleble en la historia del activismo estadounidense y en la lucha global por la igualdad.




