Washington — Presionados por los aranceles del presidente Donald Trump durante el último año, los aliados históricos de Estados Unidos buscan protegerse de la imprevisibilidad del mandatario mediante acuerdos comerciales entre ellos.
Estos socios han optado por cerrar pactos, incluso dejando atrás viejas disputas, con el fin de diversificar sus economías y alejarse de un Estados Unidos cada vez más proteccionista. A la par, bancos centrales e inversionistas globales reducen su exposición al dólar y compran oro. En conjunto, estas acciones podrían disminuir la influencia de Estados Unidos y provocar tasas de interés y precios más altos para los estadounidenses, ya golpeados por el alto costo de vida.
Durante el verano y el otoño pasados, Trump utilizó amenazas de nuevos impuestos a las importaciones para presionar a la Unión Europea (UE), Japón, Corea del Sur y otros socios a aceptar acuerdos comerciales sesgados y a promover grandes inversiones en territorio estadounidense. Sin embargo, muchos han comprobado que un acuerdo con Trump no es definitivo, ya que el presidente suele encontrar nuevas razones para imponer aranceles pese a concesiones previas.
Tras pactar con la UE, Trump amenazó luego con nuevos aranceles a ocho países europeos por oponerse a sus intentos de quitar a Dinamarca el control de Groenlandia, aunque se retractó. Más recientemente, dijo que impondría aranceles del 100% a Canadá por reducir sus gravámenes a vehículos eléctricos chinos.
“Nuestros socios comerciales están descubriendo que los acuerdos unilaterales que firmaron con Estados Unidos ofrecen poca protección”, afirmó Wendy Cutler, ex negociadora comercial estadounidense y vicepresidenta del Asia Society Policy Institute.
Desde la Casa Blanca, el portavoz Kush Desai sostuvo que la posición global de Estados Unidos no ha disminuido y reiteró que Trump sigue comprometido con la fortaleza del dólar como moneda de reserva mundial.
Uno de los pactos más destacados ha sido el acuerdo entre la UE y la India, anunciado la semana pasada tras casi dos décadas de negociaciones. De igual forma, el acuerdo entre la UE y los países del Mercosur, anunciado recientemente, creó un mercado de libre comercio de más de 700 millones de personas.
Trump, por su parte, anunció su propio acuerdo con la India, que incluiría la reducción de aranceles y compras de productos estadounidenses por 500,000 millones de dólares, aunque expertos esperan los detalles oficiales. Aun así, analistas plantean que, aunque países muy dependientes de Estados Unidos —como Corea del Sur o Canadá— tienen poco margen de maniobra, el rechazo global a la política arancelaria de Trump ya se refleja en la caída del dólar a su nivel más bajo desde 2022.
El politólogo Daniel McDowell advierte que gobiernos e inversionistas buscan reducir su exposición a Estados Unidos, al percibirlo como una fuente de inestabilidad e imprevisibilidad bajo la presidencia de Trump.




