Dubái, Emiratos Árabes Unidos — El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, advirtió el domingo que cualquier ataque de Estados Unidos desencadenaría una “guerra regional” en Medio Oriente, en medio de crecientes tensiones tras las amenazas del presidente Donald Trump de responder militarmente a la represión iraní de las protestas nacionales.
Jamenei, de 86 años, lanzó su advertencia mientras el portaaviones USS Abraham Lincoln y buques de guerra estadounidenses permanecen en el mar Arábigo, enviados por Trump luego de la sangrienta represión en todo el país. A la vez, el mandatario estadounidense ha reiterado que Irán busca negociar y ha apuntado al programa nuclear de Teherán como otro tema pendiente de resolución.
Durante un discurso en Teherán por la conmemoración de la Revolución Islámica de 1979, Jamenei acusó a Estados Unidos de querer apoderarse del petróleo, gas y minerales de Irán. “Los estadounidenses deben ser conscientes de que si esta vez libran una guerra, será una guerra regional”, advirtió. Agregó que Irán no busca iniciar conflictos, pero responderá “con fuerza” ante cualquier agresión.
El líder iraní también calificó las recientes manifestaciones como “un golpe de Estado”, asegurando que el movimiento buscaba atacar instituciones del Estado. Según informes de Human Rights Activists New Agency, más de 49,500 personas han sido detenidas durante la represión, y al menos 6,713 han muerto, aunque estas cifras no pudieron ser verificadas de forma independiente. El gobierno iraní, por su parte, informó 3,117 muertes, incluyendo a miembros de las fuerzas de seguridad, y catalogó al resto como “terroristas”.
Paralelamente, Irán realizó ejercicios militares con fuego real en el estrecho de Ormuz, un punto clave por donde transita una quinta parte del comercio mundial de petróleo. Estados Unidos advirtió que no se amenazara a sus naves ni se interrumpiera el tránsito marítimo.
En otro frente, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, declaró que Irán considera a los ejércitos de la Unión Europea como grupos terroristas, en respuesta a la designación similar contra la Guardia Revolucionaria. La decisión, aunque simbólica, fue respaldada por legisladores que vestían uniformes de la Guardia y corearon “¡Muerte a Estados Unidos!” y “¡Muerte a Israel!”.
Por su parte, Trump ha marcado dos líneas rojas: la ejecución masiva de detenidos o el asesinato de manifestantes pacíficos. También ha insistido en evitar que Irán obtenga armas nucleares. “Están hablando seriamente con nosotros”, dijo, sin precisar si ya tomó una decisión sobre posibles acciones militares.
La situación mantiene en vilo a la región, con un tono de máxima tensión diplomática y militar entre Washington y Teherán.




