Zohran Mamdani cumple este jueves sus primeros 100 días como alcalde de Nueva York, tras asumir el cargo el 1 de enero en una ceremonia íntima en la antigua estación de metro del ayuntamiento. Con 34 años, se convirtió en el alcalde más joven de la ciudad en más de un siglo.
A pesar de las dudas iniciales sobre su agenda progresista, casi la mitad de los neoyorquinos aprueba su gestión, según una encuesta del Instituto Marista de Opinión Pública, que le otorga un 48% de aprobación, ligeramente por debajo del nivel obtenido por su antecesor, Eric Adams. Su manejo de las fuertes tormentas de invierno fue valorado positivamente por el 65% de los encuestados.
Durante este periodo, su administración enfrentó desafíos como el traslado de Nicolás Maduro a una prisión de Brooklyn, las tensiones por acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la coordinación política con el presidente Donald Trump. Mamdani también reforzó a Nueva York como ciudad santuario para limitar las operaciones de agentes federales.
Su política de vivienda ha sido el sello distintivo de su gestión. Fiel a su promesa de campaña, ha impulsado medidas para proteger a los inquilinos, incluyendo la revitalización de la Oficina de la Alcaldía para Proteger a los Inquilinos y una estrategia de sanciones contra propietarios infractores. “Desde el primer día, el alcalde ha demostrado su compromiso con los inquilinos”, dijo Sumathy Kumar, directora del NYS Tenant Bloc, destacando su labor por una ciudad más asequible.
En paralelo, Mamdani ha priorizado el acceso al cuidado infantil universal hasta los cinco años. Junto con la gobernadora Kathy Hochul, anunció miles de plazas gratuitas para niños de 2 y 3 años. Organizaciones como Queens Childcare Network calificaron este paso como una “oportunidad importante para construir un sistema verdaderamente inclusivo”. Sin embargo, subrayan que será necesaria una inversión sostenida y respaldo normativo para ampliar el acceso en toda la ciudad.
Ambas propuestas —la congelación de los alquileres y el cuidado infantil— representan reformas estructurales que requerirán tiempo y consenso. Para financiarlas, el alcalde busca imponer recargos a los grandes ingresos y corporaciones, una medida que enfrenta resistencia en el Concejo Municipal. Mamdani deberá además alcanzar un acuerdo presupuestario antes del 1 de julio, fecha límite para aprobar las cuentas del próximo año fiscal.




