Caguas – A sus 25 años, Yarimar Leboff Quintana llegó a una farmacia dispuesta a comprar sus medicamentos y la insulina necesaria para atender su condición de retinopatía diabética. Al intentar pagar el deducible se llevó una amarga sorpresa: su cuenta bancaria estaba vacía. “No tenía ni un dólar”, recordó. En ese momento también se preparaba para someterse a una operación delicada de la vista, pero su entonces pareja le había robado su dinero, dejándola completamente desprotegida y sin recursos para cubrir su tratamiento médico. Este episodio marcó un punto de quiebre en la vida de Yarimar, quien comenzó un proceso de reconstrucción personal y económica. Con apoyo profesional y su propio esfuerzo, logró identificar que había sido víctima de violencia económica, una forma de maltrato que busca controlar o limitar el acceso de la pareja a los recursos financieros. Hoy, Yarimar comparte su historia como testimonio de resiliencia y ejemplo de autosuficiencia. Su camino busca inspirar a otras personas que enfrentan situaciones similares, recordándoles que es posible recuperar el control y reconstruir una vida independiente. La periodista Adriana Díaz Tirado recogió su experiencia como muestra de las múltiples caras de la violencia de género que aún enfrentan muchas mujeres en Puerto Rico.




