Decenas de personas, incluidos al menos diez niños, murieron en Puerto Príncipe tras violentos enfrentamientos entre integrantes de una coalición de pandillas, informó el Comité para la Paz y el Desarrollo.
Entre los fallecidos se encuentra Dèdè, uno de los jefes criminales más notorios del barrio Bel-Air, quien fue decapitado. Kempes Sanon, expolicía y conocido líder pandillero, resultó herido, aunque se desconoce la gravedad de sus lesiones. Sanon, mientras recibe tratamiento, fue reemplazado por dos hombres que se hacen llamar Jamesly y Ti Gason.
El conflicto, considerado uno de los más sangrientos en meses, inició pese a la tregua establecida desde septiembre de 2023, cuando los grupos armados formaron la coalición Viv Ansanm (Vivir Juntos) para reducir la violencia interna. Sin embargo, los choques revelan fisuras dentro de esa alianza, designada por Estados Unidos como organización terrorista extranjera.
El grupo de derechos humanos contabilizó hasta ahora al menos 49 personas asesinadas, entre ellas 19 pandilleros, 10 niños reclutados por las bandas y un hombre alcanzado por una bala perdida. Además, 19 mujeres, parejas de miembros de pandillas, fueron ejecutadas por la banda Krache Dife, también parte de Viv Ansanm.
El ataque continúa y ninguna autoridad ni observador independiente ha podido acceder a la zona, por lo que se teme que el número de víctimas aumente. Mientras tanto, cientos de civiles permanecen refugiados, sin acceso suficiente a alimentos ni medicinas.
Jimmy Chérizier, conocido como “Barbecue” y líder de Viv Ansanm, difundió un video en el que afirmó haber liberado a varias personas secuestradas, señalando que algunos grupos se negaron a detener los secuestros pese al acuerdo interno. “Ellos no volverán a secuestrar nunca más. Este es un mensaje para todos los generales”, declaró.
Un informe reciente de Naciones Unidas sostiene que Sanon desempeña un papel clave en la expansión territorial de las pandillas en Puerto Príncipe y que mantiene vínculos dentro de instituciones gubernamentales, lo que le permite evadir el arresto.
La violencia agrava la crisis humanitaria en Haití, donde más de la mitad de sus casi 12 millones de habitantes sufre inseguridad alimentaria severa. El país encara ahora un escenario de inestabilidad que amenaza con complicar la celebración de las elecciones generales previstas para el próximo año.




