Un hombre de 50 años denunció que fue víctima de extorsión luego de recibir una llamada en la que le aseguraron que su hija había sido secuestrada. Los supuestos secuestradores le exigieron $10,500 a cambio de no hacerle daño.
Según informó la Policía, los hechos se reportaron durante la tarde del jueves en la carretera PR-31, en jurisdicción de Juncos. De acuerdo con el informe preliminar, la víctima relató que quien lo llamó le dio instrucciones específicas sobre cómo entregar el dinero.
Ante la amenaza, el hombre acudió a una institución bancaria, retiró la suma exigida en efectivo y luego se dirigió hasta la parte posterior de un centro comercial en Caguas. Allí, siguiendo las indicaciones del presunto secuestrador, dejó el dinero dentro de un sobre y se marchó del lugar.
El caso es investigado por agentes adscritos a la División de Robo, Extorsión, Propiedad, Agresiones y Personas Desaparecidas (DIREPAPD) del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Caguas, quienes continúan con la pesquisa para dar con los responsables.




