La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó que su gobierno ha liberado a 626 personas, entre presos venezolanos y extranjeros, detenidos durante el mandato del depuesto presidente Nicolás Maduro. Rodríguez aseguró que pedirá al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, verificar las listas de excarcelados a fin de disipar las diferencias en las cifras presentadas por distintas fuentes.
“Al día de hoy ya han sido excarceladas 626 personas”, dijo Rodríguez durante la instalación del Programa para la Convivencia y la Paz, iniciativa que, según explicó, busca fortalecer la estabilidad del país tras la captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses el 3 de enero. La mandataria también acusó a ciertos sectores de “manipular y maniobrar con cifras a través de la mentira”.
Rodríguez adelantó que el lunes sostendrá una conversación telefónica con Türk para solicitar que la ONU verifique a través de su oficina las listas de personas liberadas. Tras la operación militar que llevó a la captura de Maduro, el gobierno venezolano anunció la liberación de un número considerable de detenidos como gesto para promover la paz, aunque el proceso ha recibido críticas de familiares y organizaciones civiles por la falta de transparencia.
Foro Penal, organización que monitorea la situación de los presos, reportó haber confirmado hasta el martes la liberación de 151 personas, mientras que 777 continuarían detenidas por razones políticas. Las autoridades, por su parte, niegan la existencia de presos políticos y aseguran que los encarcelados están vinculados a conspiraciones para desestabilizar al gobierno.
La mandataria emitió sus declaraciones meses después de que la Asamblea Nacional, de mayoría oficialista, declarara persona non grata a Türk y a su equipo, alegando que no han defendido los derechos de los migrantes venezolanos en Estados Unidos ni en otros países como El Salvador. A raíz de esa decisión, el entonces gobierno de Maduro fue exhortado a suspender la cooperación con la oficina del Alto Comisionado.
La relación con la ONU había sufrido un fuerte deterioro en los últimos años. La oficina del organismo en Caracas fue cerrada en febrero de 2024, poco antes de las elecciones presidenciales, en medio de denuncias de represión contra la oposición. En diciembre del mismo año, la sede reanudó operaciones después de que el gobierno levantara la expulsión de su personal, al que había acusado de colaborar con grupos golpistas.
En sus informes más recientes, Volker Türk advirtió sobre graves violaciones de derechos humanos en Venezuela, incluyendo detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y torturas, especialmente durante el período electoral. También instó a Estados Unidos a evitar deportaciones de ciudadanos venezolanos que podrían enfrentar riesgos al regresar a su país.




