Ante el ataque de Estados Unidos ocurrido este sábado en Caracas y la captura del presidente Nicolás Maduro, venezolanos residentes en Puerto Rico señalaron que esperarán a conocer todos los detalles antes de emitir reacciones.
Sonia Cosme, presidenta de la organización sin fines de lucro Casa Venezuela, expresó que no ofrecerán declaraciones inmediatas sobre los hechos. “Por el momento, no se emitirán declaraciones; se trata de un hecho en desarrollo, por lo que no emitiremos ningún pronunciamiento concluyente hasta confirmar datos y conocer el cuadro completo”, sostuvo. Añadió que próximamente compartirán una declaración más amplia cuando cuenten con información verificable.
Según informó el gobierno de Estados Unidos, el ataque fue “a gran escala” y tuvo lugar durante la madrugada del sábado. Washington afirmó que Maduro fue capturado y trasladado fuera del país. El presidente Donald Trump calificó la acción como una “extraordinaria operación nocturna” en su cuenta de Truth Social.
Durante la ofensiva se escucharon múltiples explosiones y el sobrevuelo de aeronaves a baja altura en Caracas, mientras el gobierno de Maduro acusaba a Estados Unidos de atacar instalaciones civiles y militares. El fiscal general Tarek William Saab informó en la televisión nacional que hubo víctimas mortales, incluyendo heridos y fallecidos, calificando el hecho como un “criminal ataque terrorista”.
Las reacciones de los líderes latinoamericanos han sido diversas. Los presidentes de Colombia y México, Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum, condenaron el ataque, mientras el presidente argentino Javier Milei expresó su apoyo a la acción militar estadounidense.
En Puerto Rico, la gobernadora Jenniffer González manifestó su solidaridad con el pueblo de Venezuela y celebró la captura de Maduro. Expresó su esperanza de que el suceso abra paso a “una transición ordenada, pacífica y democrática que permita a Venezuela reencontrarse con la libertad y la prosperidad”.
Por su parte, la Administración Federal de Aviación (FAA, en inglés) emitió una prohibición para vuelos comerciales estadounidenses en el espacio aéreo venezolano debido a la “actividad militar en curso”.




