La Federación de Baloncesto de Puerto Rico (FBPUR) evalúa una solicitud de los Vaqueros de Bayamón y los Mets de Guaynabo para reconsiderar el fallo emitido por el Baloncesto Superior Nacional (BSN), luego de que una auditoría reflejara violaciones al reglamento durante el torneo 2025.
El presidente de la FBPUR, Yum Ramos, confirmó a El Nuevo Día que ambas apelaciones están ante el comité correspondiente. Ramos indicó que se busca tomar una decisión antes del inicio de la temporada 2026, programado para este sábado.
El funcionario señaló que, si la resolución resultara adversa para las franquicias, aún podrían acudir al Tribunal Apelativo y de Arbitraje Deportivo (TAAD), adscrito al Comité Olímpico de Puerto Rico (Copur), que es la última instancia dentro del ámbito deportivo nacional.
Ramos no ofreció detalles sobre el contenido de las apelaciones, pero El Nuevo Día supo que están relacionadas con contratos de jugadores y no con el tope salarial de la pasada temporada. Tampoco se ha precisado a qué tipo de sanciones se exponen los equipos si la FBPUR confirma el fallo del BSN.
Actualmente, exceder el tope salarial fijo de $1.4 millones implica una multa de $50,000, además de disputar tres juegos sin refuerzos y perder todos los turnos en el sorteo de novatos. Sin embargo, estas penalidades aumentarán a partir de 2026, cuando las multas podrán alcanzar hasta $250,000 y los equipos perderán el uso de jugadores importados durante 15 juegos.
Recursos apelativos previos ante el BSN y su presidente, Ricardo Dalmau, fueron desfavorables para Bayamón y Guaynabo, motivo por el cual recurrieron al comité de la FBPUR. En contraste, los Osos de Manatí lograron éxito en su apelación ante Dalmau.
La auditoría realizada al cierre de la pasada temporada reveló que nueve de los 12 equipos del BSN superaron el ‘soft cap’ de $900,000. Solo Quebradillas, Aguada y San Germán cumplieron con el tope. Las demás franquicias —entre ellas Bayamón y Guaynabo— deberán pagar un impuesto de lujo. A partir de 2026, el ‘soft cap’ aumentó a $1 millón y el ‘hard cap’ a $1.5 millones.




