Las operaciones del Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, en Carolina, se reanudaron este domingo tras la cancelación de 464 vuelos desde y hacia Puerto Rico ocasionada por la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. Aunque el flujo de pasajeros regresó gradualmente, las escenas en el principal aeropuerto de la isla eran de largas filas y viajeros resignados.
Algunos turistas, como Evelyn Ponce, quien viajó desde Alabama con su familia para despedir el 2025 en la isla, enfrentan varios días de espera. “Cuando escuchamos que habían levantado la restricción dijimos ‘vamos a ver qué podemos hacer’. Pero no hay nada. Estamos aquí hasta el sábado”, relató. La familia se enteró de la cancelación en el mostrador y tuvo que extender su estadía mientras piensa cómo costearla.
La situación afecta a miles. La Compañía de Turismo informó que 23,000 personas quedaron varadas en Puerto Rico y 48,000 pasajeros en total resultaron con itinerarios alterados tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, luego de ataques a instalaciones militares y civiles en Caracas y otras ciudades.
Cree Jones, residente en Misuri, explicó que su visita de tres días se volvió en una semana. “Cada uno va por su cuenta. No recibes ayuda económica; si alguien no tiene recursos, se queda atrapado”, dijo.
El gobierno local habilitó salones de hoteles para asistir a los viajeros. Según la subsecretaria de la Gobernación, Itza García, 320 pasajeros fueron trasladados a esos espacios, aunque solo 25 pernoctaron allí el sábado. El resto consiguió arreglos por cuenta propia.
Jorge Hernández, presidente de Aerostar Puerto Rico, indicó que el domingo se movilizaron 48,644 pasajeros en 472 vuelos y se añadieron 18 vuelos extra para acelerar la salida de turistas. Sin embargo, 47 vuelos no despegaron y otros enfrentaron demoras debido a la saturación en aeropuertos de Miami, Fort Lauderdale y Nueva York.
El director de la Autoridad de Puertos, Norberto Negrón, informó que los aeropuertos regionales retornaron a la normalidad. En Aguadilla, 300 pasajeros de JetBlue fueron reacomodados, mientras que unos 500 de Frontier seguían en espera. En los muelles, el crucero Grand Princess extendió su estadía hasta el lunes para dar tiempo a sus pasajeros afectados.
En Ceiba, la Autoridad de Puertos estableció un punto de cotejo. Solo podrán entrar al aeropuerto las personas con identificación válida, boleto o relación laboral con la instalación, como parte de medidas de seguridad por maniobras militares en Roosevelt Roads. “Hay cosas sensitivas ocurriendo. Queremos asegurarnos de que todos estén seguros”, afirmó Negrón.




