WASHINGTON — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, parece incapaz de decidir a quién respaldar en las primarias republicanas para el Senado de Texas. Este viernes, durante su primer viaje tras el Estado de la Unión, planea promover sus políticas energéticas y económicas acompañado por los tres candidatos de la contienda: el senador John Cornyn, el fiscal general Ken Paxton y el representante Wesley Hunt.
Cornyn busca un quinto mandato, pero enfrenta desafíos de dos figuras que también reclaman cercanía con Trump. Los tres intentan destacar sus vínculos con el presidente antes de las votaciones del martes, mientras Trump evita tomar partido.
Cornyn enfrenta resistencia entre parte de la base republicana de Texas por haber apoyado restricciones de armas tras el tiroteo de 2022 en Uvalde y por su rechazo inicial a la campaña de regreso de Trump en 2024. Sin embargo, líderes republicanos del Senado, como John Thune y Tim Scott —presidente del Comité Senatorial Republicano Nacional—, presionan a Trump para que lo respalde, alegando que Paxton sería un riesgo costoso para el partido. “Es muy posible que no podamos mantener Texas si John Cornyn no es nuestro candidato”, advirtió Scott a Fox News.
Paxton, por su parte, fue sometido a juicio político en 2023 por cargos de fraude y se ha visto envuelto en acusaciones de infidelidad conyugal. Hunt, un congresista de Houston en su segundo mandato, asegura tener una relación cercana con Trump, a quien apoyó en la campaña de 2024 y para quien hizo campaña activamente.
Si ningún candidato obtiene más del 50% de los votos, los dos primeros pasarán a una segunda vuelta el 26 de mayo. Las campañas y comités aliados han gastado más de 63 millones de dólares desde el otoño pasado, principalmente para frenar a Paxton y ahora también para evitar que Hunt llegue al desempate.
Aunque Trump amagó con intervenir en la contienda asegurando que evaluaba seriamente un respaldo, terminó reafirmando su neutralidad. Su imagen, sin embargo, domina la publicidad política en Texas: Cornyn, Paxton y Hunt usan su figura en anuncios que buscan legitimidad ante la base republicana. “Me gustan los tres. Todos me han apoyado… veremos qué pasa”, dijo Trump recientemente.
Mientras tanto, los demócratas también celebran su primaria entre James Talarico y Jasmine Crockett. En paralelo, Trump participa en otras contiendas republicanas del estado, como la del distrito 34 del Congreso, donde la ex diputada Mayra Flores busca recuperar su escaño frente a Eric Flores, respaldado por Trump. Además, mantiene su apoyo al representante Tony Gonzales, quien enfrenta pedidos para dimitir tras un escándalo personal y un nuevo reto interno del influyente defensor de armas Brandon Herrera.
La visita de Trump a Texas subraya la creciente tensión dentro del Partido Republicano antes de unas elecciones clave que pondrán a prueba su influencia política y la fuerza de sus aliados más cercanos en el estado.




