El presidente Donald Trump aseguró este martes que “prácticamente todo ha sido destruido” en Irán, tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel. Las declaraciones se produjeron durante una reunión en Washington con el canciller alemán, Friedrich Merz.
Trump afirmó que la operación militar “marcha bien” y contradijo las explicaciones ofrecidas por su propio gobierno sobre las razones del conflicto. El secretario de Estado, Marco Rubio, había dicho el lunes que Washington actuó solo después de saber que su aliado Israel iba a lanzar una ofensiva, pero Trump negó esa versión y sostuvo que decidió actuar para evitar un ataque iraní.
“Creo que iban a atacar primero y yo no quería que eso ocurriera. Así que, en cierto modo, puede que yo le haya forzado la mano a Israel”, comentó el presidente desde el Despacho Oval.
El mandatario admitió no tener un plan definido para el periodo posterior a la guerra. “Supongo que el peor escenario sería que hagamos todo esto y luego alguien tan malo como el anterior tome el poder”, dijo, en alusión al ayatolá Alí Jamenei, muerto durante los bombardeos iniciales.
Trump pidió a los manifestantes iraníes “esperar antes de salir a protestar” hasta que la situación sea más estable. Según el presidente, los bombardeos también eliminaron a varios posibles sucesores de Jamenei, y un nuevo ataque “importante” impactó una reunión donde se discutía el liderazgo del país. “La mayoría de las personas en las que pensábamos han muerto. Ahora tenemos otro grupo, puede que también estén muertos, según reportes”, añadió.
El presidente aprovechó la ocasión para expresar su malestar con el primer ministro británico, Keir Starmer, por la demora de Londres en autorizar el uso de bases militares en apoyo operativo a Estados Unidos. “No estoy contento con Reino Unido”, dijo. “Nos ha llevado tres o cuatro días resolver dónde podemos aterrizar. No estamos tratando con Winston Churchill”, remató Trump.




