Washington – El presidente estadounidense Donald Trump justificó los ataques aéreos lanzados el jueves contra objetivos del Estado Islámico (EI) en Nigeria como una respuesta a una supuesta “masacre” de cristianos. Los bombardeos se realizaron en el noroeste del país africano el mismo día de Navidad.
Trump, quien pasa las festividades en su residencia privada en Florida, anunció en redes sociales que Estados Unidos había ejecutado un ataque “poderoso y mortal” contra campamentos del EI. Horas después, las autoridades nigerianas confirmaron que la operación fue conjunta entre ambos países.
Según el mandatario, la ofensiva fue una advertencia a los milicianos islamistas. “Previamente, les advertí a estos terroristas que si no detenían la masacre de cristianos, se desataría un infierno, y esta noche lo hubo”, afirmó el republicano.
En noviembre, Trump ya había denunciado sin ofrecer pruebas una supuesta persecución contra cristianos en Nigeria. Tras esas declaraciones, clasificó al país como de “especial preocupación”, una categoría reservada para naciones acusadas de violar la libertad religiosa, y advirtió sobre una posible intervención militar.
El ataque, realizado en pleno Día de Navidad, incluyó más de una decena de misiles Tomahawk disparados desde un buque de la Armada estadounidense en el golfo de Guinea. De acuerdo con el Comando para África de Estados Unidos, hubo “múltiples víctimas” en el estado de Sokoto.
Por su parte, el Gobierno nigeriano señaló que el operativo se basó en inteligencia confiable. “Los ataques se planificaron cuidadosamente para debilitar la capacidad operativa de los terroristas, minimizando los daños colaterales”, indicó el portavoz militar, teniente general Samaila Uba. Sin embargo, las autoridades locales rechazaron las acusaciones de Trump sobre una masacre de cristianos, subrayando que los grupos armados han atacado tanto a musulmanes como a cristianos.
La violencia extremista ha empeorado en Nigeria en los últimos años, impulsada por organizaciones afiliadas al Estado Islámico y Al Qaeda. Desde 2009, el grupo Boko Haram y su escisión, el Estado Islámico de la Provincia de África Occidental (ISWAP), han causado más de 35,000 muertes y unos 2.7 millones de desplazados en Nigeria y países vecinos.
En medio de estas tensiones, Trump encontró apoyo inusual en la rapera Nicki Minaj, quien participó en un evento de la Misión de Estados Unidos en la ONU en noviembre. “Quiero agradecer al presidente Donald Trump por priorizar este problema y por su liderazgo global para defender a los cristianos de Nigeria y frenar la violencia”, expresó la artista nacida en Trinidad y Tobago. Minaj, naturalizada estadounidense, se ha mantenido usualmente al margen de la política, pero ahora figura entre las pocas celebridades que respaldan públicamente al mandatario.




