Washington – El presidente Donald Trump sostiene que la historia respalda su idea de levantar un imponente arco cerca del Monumento a Lincoln y afirma que Washington D.C. lleva 200 años esperando una estructura de ese tipo. Sin embargo, expertos y registros históricos contradicen esa versión.
Trump ha dicho que la capital fue la primera en clamar por un arco hace dos siglos y que incluso se levantaron cuatro estatuas de águilas como parte de ese proyecto, interrumpido —según él— por la Guerra Civil. “Fue interrumpido por una cosa llamada Guerra Civil, por lo que nunca llegó a construirse”, expresó a bordo del Air Force One mientras viajaba a Florida. “Luego, casi construyeron algo en 1902, pero nunca sucedió”.
Historiadores señalan que esta narrativa es falsa. Las águilas a las que se refiere el presidente pertenecen en realidad al Arlington Memorial Bridge, una estructura concebida después de la Guerra Civil y construida entre 1926 y 1931. Lo más parecido a un arco en Washington fue una estructura temporal de madera y yeso levantada en 1919 para conmemorar el final de la Primera Guerra Mundial, que fue desmontada al año siguiente.
“Durante 200 años han querido construir un arco”, insistió Trump, quien añadió que “hay 57 ciudades en todo el mundo que los tienen” y que Washington es la única gran ciudad sin uno. Para la historiadora Chandra Manning, catedrática de Historia de la Universidad de Georgetown, esa idea no encaja con la realidad del siglo XIX. Explicó que Washington era entonces una ciudad inacabada, con carencias básicas. “No hay ningún impulso para la conmemoración decorativa en el Washington de Antebellum porque todavía es un lugar que ni siquiera tiene todos los edificios funcionales que necesita”, indicó.
Pese a ello, el presidente impulsa el proyecto como parte de una serie de obras que buscan dejar una huella física de su presidencia. El arco se levantaría cerca del puente Arlington Memorial, cruzando el río Potomac. Trump presentó la idea en una cena con donantes en octubre, donde mostró tres modelos con una estatua de la Dama de la Libertad en la cima. Aunque no precisó costos ni procesos de aprobación, “The Washington Post” informó que considera una altura de 76 metros. “Me gustaría que fuera el más grande de todos”, dijo.
El diseño estaría inspirado en el Arco del Triunfo de París, aunque superaría con creces su tamaño. Un arco de 250 pies empequeñecería el Monumento a Lincoln y la Casa Blanca, y rivalizaría con el Capitolio. Harrison Design, una firma local, trabaja en el proyecto, sin fecha de inicio anunciada. Trump aspira a inaugurar la estructura durante las celebraciones del 250 aniversario de Estados Unidos.
Desde la Casa Blanca, el portavoz Davis Ingle defendió la iniciativa y afirmó que “durante casi 200 años, el pueblo estadounidense ha querido un Arco en la capital”. No obstante, registros oficiales indican que el Arlington Memorial Bridge fue propuesto en 1886 y aprobado en 1925, décadas después de la cronología planteada por el presidente.
Manning subrayó que, fuera de estos intentos aislados, no existe una tradición sólida en Estados Unidos de conmemorar eventos con grandes arcos. Aun así, Trump mantiene que su propuesta será “sustancial” y que un comité revisará los planes antes de avanzar.




