El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recordó este sábado a Irán que dispone de 48 horas para alcanzar un acuerdo que permita desbloquear el estrecho de Ormuz, de lo contrario, prometió desatar “un infierno” atacando sus instalaciones energéticas.
“¿Recuerdan cuando le di a Irán diez días para llegar a un acuerdo o abrir el estrecho de Ormuz? Se acaba el tiempo: quedan 48 horas para que se desate el infierno sobre ellos. ¡Gloria a Dios!”, escribió Trump en su red social Truth Social.
Mientras tanto, ambos países continúan la búsqueda de un piloto estadounidense desaparecido tras el derribo de un caza en el sur de la República Islámica.
En el día 36 del conflicto, los acontecimientos más relevantes incluyen la autorización de Irán para que buques con productos básicos y ayuda humanitaria crucen el estrecho de Ormuz, además de nuevos ataques y tensiones en la región.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) informó que un proyectil impactó cerca de la planta nuclear de Bushehr, en el suroeste de Irán, causando la muerte de un guardia y daños materiales, aunque sin fugas radiactivas. Rusia, a cargo de la planta, confirmó la identidad del fallecido y procedió a evacuar parcialmente las instalaciones.
Irán también reportó ataques contra empresas petroquímicas en Mahshahr, mientras Irak cerró temporalmente el paso fronterizo de Shalamcheh tras un bombardeo que mató a un viajero. Israel, por su parte, afirmó haber atacado durante la noche posiciones de la Guardia Revolucionaria Islámica y depósitos de misiles en Teherán, así como objetivos ligados a Hizbulá y la Yihad Islámica Palestina en Beirut.
Fragmentos de un misil de racimo iraní cayeron en Ramat Gan y Petah Tikvah, en el centro de Israel, provocando incendios en vehículos y daños materiales, pero sin heridos. En Dubái, un ataque afectó un edificio de la empresa estadounidense Oracle, sin dejar víctimas, tras recientes amenazas iraníes contra firmas tecnológicas de Estados Unidos.
En el Líbano, dos bombardeos israelíes contra la ciudad de Tiro causaron daños en el Hospital Libanés-Italiano y heridas a once personas. El número de víctimas mortales por la ofensiva israelí en ese país asciende a 1,422 y los heridos superan los 4,000 desde el 2 de abril.
En Teherán, tras las celebraciones del año nuevo persa, el tráfico y la actividad comercial regresan lentamente a la normalidad. Sin embargo, el gobierno iraní denunció ataques contra más de 30 universidades y centros educativos atribuidos a Israel y Estados Unidos, con saldo de 60 estudiantes y cinco profesores muertos.
Además, grupos opositores reportan la ejecución de dos presos relacionados con las protestas de enero, y Estados Unidos arrestó a dos familiares del general Qasem Soleimaní, al retirarles su permiso de residencia.




