El presidente Donald Trump afirmó que, según le comunicaron “con buena autoridad”, los planes de ejecuciones en Irán han sido suspendidos. Su declaración ocurre mientras Teherán ha anunciado juicios rápidos y posibles penas de muerte para quienes participaron en las recientes protestas.
Trump no ofreció detalles adicionales sobre la fuente de la información ni sobre los supuestos cambios en la respuesta del gobierno iraní. Días antes, el mandatario había expresado su apoyo a la población iraní, asegurando que “la ayuda está en camino” y que su administración “actuaría en consecuencia” frente a las acciones del régimen. No obstante, hasta ahora no ha precisado qué tipo de medidas podría adoptar Estados Unidos ni si sus declaraciones más recientes significan que se abstendría de intervenir.
“Hemos sido informados de que las muertes en Irán están cesando, han cesado”, dijo Trump. “Y no hay plan para ejecuciones, o una ejecución, o ejecuciones; eso me lo han dicho con buena autoridad”, añadió.
Las manifestaciones en Irán surgieron tras un fuerte deterioro económico en el país, lo que generó una ola de protestas contra la teocracia gobernante. En respuesta, las autoridades cortaron el acceso a internet en amplias zonas del territorio, aunque los manifestantes lograron mantener comunicación con el exterior mediante redes alternativas.




