El presidente Donald Trump declaró el domingo que su homólogo ucraniano, Volodymyr Zelensky, “no está listo” para aprobar la propuesta de paz elaborada por Estados Unidos con el fin de poner término a la guerra entre Rusia y Ucrania.
Trump expresó su decepción luego de tres días de conversaciones entre negociadores de ambos países, que concluyeron el sábado en Florida. “Estoy un poco decepcionado de que el presidente Zelensky aún no haya leído la propuesta. A su gente le encanta, pero a él no”, dijo antes de asistir a los Kennedy Center Honors. Añadió que “Rusia, creo, la ve bien, pero no estoy seguro de que sea el caso con Zelensky. Él no está listo”.
El presidente ruso Vladimir Putin, por su parte, no ha manifestado públicamente su apoyo al plan propuesto por la Casa Blanca y aseguró la semana pasada que algunos puntos eran “impracticables”, aunque el borrador favorecía a Moscú.
Trump ha mantenido una relación de altibajos con Zelensky durante su segundo mandato. Ha reiterado que la guerra representa un desperdicio del dinero de los contribuyentes estadounidenses y ha instado a Ucrania a ceder parte de su territorio para alcanzar la paz.
Zelensky informó que sostuvo una “significativa llamada telefónica” con funcionarios estadounidenses involucrados en las negociaciones y afirmó que Ucrania continuará trabajando de buena fe “para lograr una paz genuina”.
Las declaraciones de Trump surgieron justo cuando Rusia celebró la nueva estrategia de seguridad nacional de Washington. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, señaló a la agencia Tass que el documento estaba “en gran medida alineado con la visión de Moscú”, destacando su énfasis en el diálogo y la cooperación.
La Casa Blanca publicó el documento el viernes, enfatizando su interés en mejorar las relaciones con Rusia y en poner fin a la guerra para restablecer la estabilidad estratégica.
El enviado para Ucrania del presidente estadounidense, Keith Kellogg, indicó en el Foro de Defensa Nacional Reagan que las negociaciones estaban “en los últimos 10 metros”, aunque aún quedaban por resolver los temas del territorio, especialmente en el Donbás, y el control de la Planta de Energía Nuclear de Zaporiyia.
Rusia mantiene el control sobre gran parte del Donbás —Donetsk y Luhansk— y sobre Zaporiyia, donde se ubica la central nuclear, que permanece fuera de servicio.
Mientras tanto, ataques rusos con misiles, drones y artillería causaron la muerte de al menos cuatro personas el domingo en Ucrania. Funcionarios reportaron un fallecido en Chernihiv y varios cortes de energía y agua en Kremenchuk, una ciudad con una de las refinerías más grandes del país. En Járkiv, tres personas murieron y otras diez resultaron heridas en bombardeos de artillería.
Kiev y sus aliados sostienen que Moscú busca paralizar la red eléctrica ucraniana y privar a los civiles de calefacción y agua por cuarto invierno consecutivo, utilizando “el frío como arma”.




