Washington — Un tribunal federal de apelaciones autorizó al presidente Donald Trump a continuar la construcción de un salón de baile de 400 millones de dólares en la Casa Blanca, un día después de que un juez de menor instancia mantuviera la orden que frenaba las obras sobre el terreno donde antes se encontraba el Ala Este.
A última hora del viernes, un panel de tres jueces del Tribunal de Apelación del Distrito de Columbia suspendió de manera temporal la decisión del juez de distrito Richard Leon, que había paralizado parte del proyecto. La corte programó una vista para el 5 de junio, en la que evaluará el caso.
En su fallo del jueves, Leon había mantenido la prohibición de continuar con la construcción sobre la superficie del nuevo salón de baile, de 8,400 metros cuadrados, aunque permitió que siguieran las obras subterráneas relacionadas con un búnker y otras “instalaciones de seguridad nacional”.
El presidente Trump ordenó la demolición completa del Ala Este en el otoño pasado para levantar el nuevo salón de baile en ese espacio. La decisión provocó una demanda del National Trust for Historic Preservation, que argumentó que el mandatario había sobrepasado su autoridad al ejecutar el proyecto sin las aprobaciones previas de las agencias federales pertinentes ni el visto bueno del Congreso.
El juez Leon había fallado a favor del grupo sin fines de lucro a finales de marzo, aunque concedió un breve periodo para que continuaran las obras subterráneas. El gobierno apeló dicha decisión, lo que derivó en la nueva resolución del tribunal de apelaciones que permite retomar temporalmente la totalidad del proyecto hasta que se celebre la audiencia judicial prevista.



