París — Agricultores y ganaderos franceses llevaron cerca de un centenar de tractores a la capital para protestar contra los planes de la Unión Europea de avanzar un acuerdo de libre comercio con las naciones del Mercosur: Brasil, Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay. Las movilizaciones, organizadas por el sindicato Coordinación Rural, tuvieron lugar frente a la Asamblea Nacional bajo una fuerte presencia policial.
“El objetivo hoy es venir a París para expresar nuestras demandas más cerca de aquellos que tienen el poder”, expresó José Perez, presidente de Coordinación Rural en la región de Lot y Garona. “Es un símbolo fuerte”, añadió en declaraciones a The Associated Press.
Los manifestantes argumentan que el acuerdo amenaza su medio de vida y se suma a su malestar por las medidas sanitarias del gobierno ante una enfermedad bovina. Ludovic Dupeux, representante de la organización en Córcega, viajó desde la isla mediterránea en barco, tractor y tren para unirse a la protesta. “Queremos que el presidente Macron esté del lado de los agricultores. Necesita decirlo claramente en voz alta e imponerlo también”, afirmó.
Coordinación Rural, un sindicato con vínculos a la extrema derecha, pidió en un comunicado “decisiones rápidas y efectivas para enfrentar los desafíos actuales”. El Ministerio del Interior reportó unos 20 tractores en zonas céntricas de la ciudad, cerca del Arco de Triunfo y de la Torre Eiffel, pese a la prohibición oficial. La mayoría de los vehículos fueron bloqueados en los accesos principales que delimitan París.
Mientras tanto, la Unión Europea retomó sus conversaciones internas sobre el acuerdo con el Mercosur, que podría firmarse en Paraguay el 12 de enero. Alemania lidera el bloque favorable a concretar el tratado, mientras Francia y Polonia mantienen su oposición. La ministra francesa de Agricultura, Annie Genevard, reafirmó que el acuerdo amenaza la producción nacional de carne de res, pollo, azúcar, etanol y miel, entre otros rubros.
La movilización busca presionar al gobierno francés a sostener una postura firme. “No estamos en contra del comercio”, señaló uno de los organizadores, “pero queremos un comercio justo que no destruya nuestra agricultura”.




