Más de 1,000 trabajadores sindicalizados de Starbucks iniciaron una huelga en 65 tiendas de Estados Unidos este jueves, coincidiendo con el Red Cup Day, uno de los días más concurridos del año para la compañía. La protesta busca presionar a la empresa ante la falta de progreso en las negociaciones contractuales con el sindicato Starbucks Workers United.
El sindicato informó que la huelga afectará establecimientos en 45 ciudades, como Nueva York, Filadelfia, Minneapolis, San Diego, San Luis, Dallas, Columbus y Seattle, ciudad natal de Starbucks. Los organizadores advirtieron que más tiendas podrían sumarse si no se alcanza un acuerdo contractual.
Starbucks aseguró que la mayoría de sus más de 10,000 tiendas de propiedad corporativa, además de 7,000 franquicias con licencia, continuarían operando con normalidad. En la actualidad, alrededor de 550 tiendas de la compañía en Estados Unidos están sindicalizadas, aunque la empresa cerró 59 de ellas en septiembre como parte de una reorganización.
La disputa se centra en la falta de un contrato laboral. Los baristas votaron por primera vez para sindicalizarse en 2021, en Buffalo, Nueva York. En diciembre de 2023, la compañía prometió alcanzar un acuerdo antes de finales de 2024, pero tras la salida del entonces CEO Laxman Narasimhan en agosto pasado, las conversaciones se han estancado bajo la dirección del actual presidente y CEO, Brian Niccol. Ambas partes no se reúnen desde abril.
Los trabajadores reclaman mejores salarios, horarios justos y más personal, señalando que los ejecutivos ganan millones mientras ellos enfrentan recortes de horas. Según la barista Dochi Spoltore, de Pittsburgh, muchos empleados apenas alcanzan 19 horas semanales, insuficientes para calificar a los beneficios. “Queremos que Starbucks tenga éxito, pero estamos cansados de ser tratados como si fuéramos desechables”, afirmó.
El sindicato exige además que se atiendan cientos de cargos por prácticas laborales injustas, denunciando despidos de trabajadores por impulsar la sindicalización y cambios en políticas laborales sin negociación previa.
Por su parte, Starbucks sostuvo que ofrece los mejores salarios y beneficios del sector minorista, con un valor promedio de 30 dólares por hora, y prestacionales como hasta 18 semanas de licencia familiar pagada y cobertura total de matrícula universitaria. Sara Kelly, directora de Socios de Starbucks, afirmó que el sindicato se retiró de las negociaciones en primavera y que algunas de sus demandas alterarían drásticamente las operaciones, como cerrar pedidos móviles en tiendas saturadas.
Pese al conflicto, Starbucks ha reportado una leve mejora en ventas. Entre julio y septiembre, sus ingresos en tiendas comparables crecieron un 1%, el primer aumento en casi dos años. Bajo la gestión de Niccol, la compañía ha rediseñado tiendas y reforzado personal para optimizar la atención. El reciente lanzamiento de las bebidas navideñas fue tan exitoso que el vaso Bearista de vidrio se agotó en cuestión de horas.
El sindicato, sin embargo, advirtió que esta nueva huelga es indefinida y podría ampliarse. Expertos en relaciones laborales señalan que, aunque las tiendas sindicalizadas son minoría, acciones como esta visibilizan las condiciones de los baristas y presionan públicamente a la empresa.




