La temporada electoral de mitad de mandato de 2026 arranca oficialmente con dos cruciales primarias al Senado en Texas, un estado que los demócratas llevan décadas intentando conquistar. Los republicanos enfrentan una contienda interna que podría redefinir su fuerza nacional: el conservador Ken Paxton desafía al senador John Cornyn, quien busca un quinto mandato, mientras el representante Wesley Hunt completa la terna. Si nadie supera el 50% de los votos, se celebrará una segunda vuelta el 26 de mayo.
En Washington, líderes del Partido Republicano temen que una victoria de Paxton, cuestionado por su historial personal, abra la puerta a los demócratas. La batalla ya ha consumido más de 100 millones de dólares, convirtiéndose en las primarias más costosas de la historia de Texas.
Del lado demócrata, el partido elige entre dos figuras opuestas: Jasmine Crockett, congresista de 44 años y ex abogada de derechos civiles, conocida por su estilo combativo y sus enfrentamientos con Donald Trump, y James Talarico, legislador estatal de 36 años, de discurso progresista y tono moral influido por su formación teológica. La ex vicepresidenta Kamala Harris ha respaldado públicamente a Crockett, declarándola una “luchadora para Texas”.
Las primarias coinciden con un nuevo frente militar abierto por el presidente Donald Trump tras coordinar ataques contra Irán junto a Israel. La ofensiva, que ya dejó seis soldados estadounidenses muertos, podría extenderse varias semanas, introduciendo un factor internacional en una elección centrada en temas domésticos. Analistas señalan que la operación podría alterar la atención de los votantes, especialmente en Texas, donde abundan familias militares.
Trump domina el panorama político incluso sin figurar en la boleta. Todos los candidatos republicanos se esfuerzan por demostrar su lealtad, mientras el mandatario sopesa a quién apoyar. Cornyn y Paxton se alinearon de inmediato con su estrategia, aunque algunos republicanos temen que los costos políticos sean altos si Texas se vuelve competitivo.
Además de Texas, Carolina del Norte y Arkansas también celebran primarias este martes. En Carolina del Norte, el escaño que dejará vacante el senador Thom Tillis ofrece una oportunidad poco común para los demócratas. El ex gobernador Roy Cooper lidera ese campo, mientras que en el lado republicano destaca Michael Whatley, ex presidente del Comité Nacional Republicano y aliado de Trump. En el distrito 4, la congresista Valerie Foushee, de 69 años, enfrenta a la progresista Nida Allam, de 32, respaldada por el senador Bernie Sanders.
Los resultados de esta jornada podrían determinar no solo la composición del Senado, sino también el rumbo de los dos últimos años del mandato de Trump. El propio presidente quiere evitar pasar a la historia como el republicano bajo cuyo liderazgo Texas se volvió demócrata.




