Ceiba – La madrugada en los alrededores de la antigua base naval Roosevelt Roads se vivió bajo una calma tensa, rota por el constante estruendo de motores y aviones de combate que surcaban el cielo. Sin confirmarse aún los hechos, los residentes intuían que algo de gran magnitud estaba ocurriendo.
Horas más tarde se supo que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, fueron arrestados durante un operativo militar de Estados Unidos en territorio sudamericano. Ambos fueron trasladados al buque de guerra Iwo Jima con destino a Nueva York, donde las autoridades estadounidenses presentaron cargos por narcotráfico y terrorismo.
Para las 8:00 de la mañana del sábado, los ceibeños conversaban sobre la noticia mientras observaban el movimiento militar en la zona. En el aeropuerto José Aponte De la Torre, más de diez aeronaves de combate permanecían estacionadas, aunque la presencia militar visible era mínima. “No queremos que se le vea la cara al personal por razones de seguridad”, indicó en inglés un oficial al equipo de El Nuevo Día.
José Rivera, residente de Ceiba, contó que se enteró por un mensaje de texto: “Un vecino me escribió: ‘arrestaron a Nicolás Maduro’. Ahí fue que prendí la televisión y la radio”. Otros vecinos aseguraron que las redes sociales y las llamadas entre familiares fueron las primeras fuentes de información.
La líder comunitaria y veterana Monisha Ríos expresó que desde días antes notó un intenso movimiento aéreo. “Escuché mucho tráfico de C-130, F-35 y helicópteros Seahawk”, dijo. Señaló que muchas aeronaves se dirigieron hacia las Islas Vírgenes y otras partes del Caribe. “Después del ataque contra Venezuela, comencé a escuchar muchos de los aviones regresando a Roosevelt Roads”, relató.
Ríos manifestó preocupación por las consecuencias del operativo. “Las acciones contra Venezuela son ilegales según el derecho internacional. Temo por las vidas inocentes en Venezuela y también por nosotros aquí. No sabemos si habrá represalias”, advirtió.
El alcalde de Ceiba, Samuel Rivera Báez, confirmó que desde hacía días se notaba una rutina inusual de despegues nocturnos. “Todos sabíamos que algo raro estaba pasando. Sabíamos que la misión se acercaba”, señaló. Sobre los rumores de que Maduro podría haber sido trasladado a Puerto Rico, aclaró: “He escuchado varios comentarios, pero no hay nada oficial”.
Rivera Báez explicó que en comunicación con la gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, y el director de Puertos, Norberto Negrón Díaz, se confirmó que no existía información oficial sobre un traslado. “El aeropuerto de Ceiba es uno de los más grandes del Caribe y tiene una significativa capacidad logística y militar”, puntualizó.




