La Fundación Surfrider en Puerto Rico advirtió que el proyecto de ley que redefine la zona marítimo terrestre (ZMT) representa un retroceso en la protección de las costas y una oportunidad perdida para fortalecer un sector económico y ambiental clave. Según Héctor “Tito” Varela, gerente de programas, legislar sin considerar procesos naturales como marejadas, corrientes y el movimiento de arena ignora la ciencia y la realidad del cambio climático. Sus expresiones responden al contenido del Proyecto de la Cámara (PC) 25.
El PC 25 fue radicado por el presidente de la Cámara de Representantes, Carlos “Johnny” Méndez, en enero de 2025. Su aprobación en la Cámara ocurrió el 27 de enero, semanas después de que la Comisión de Innovación, Reforma y Nombramientos del Senado, presidida por Thomas Rivera Schatz, emitiera un informe negativo sobre otra medida que buscaba conceder licencias de ocupación a estructuras en La Parguera, incluyendo propiedades vinculadas a los suegros de la gobernadora Jenniffer González.
La medida define la ZMT como el espacio costero alcanzado por el mar en su flujo y reflujo hasta la línea del nivel medio de pleamar mayor en un periodo mareal de 19 años, y hasta donde lleguen las olas en condiciones meteorológicas típicas, excluyendo marejadas ciclónicas. También incluye terrenos ganados al mar y márgenes de ríos navegables.
Varela destacó que Puerto Rico tiene cerca de 1,500 playas, pero solo el 30% son arenosas, lo que las convierte en un recurso limitado. Señaló que estas playas sostienen el turismo, el surfing y múltiples industrias acuáticas. Reducir la ZMT, dijo, pone en riesgo un activo natural y económico.
Añadió que municipios como Isabela, Arecibo y Camuy dependen de bancos de arena y dunas para mantener playas saludables y proteger comunidades. Estas formaciones, recordó, funcionan como barreras naturales ante marejadas y eventos extremos.
Varela mencionó un estudio realizado por Surfrider hace 20 años en Rincón, que evidenció que el surfing genera millones de dólares anuales en la economía local. Sostuvo que preservar la ZMT y restaurar zonas afectadas es una estrategia económica inteligente y que este motor económico nunca ha sido considerado seriamente en el país.
Explicó que un “surfer” visitante aporta a múltiples industrias: pasajes, equipaje, hospedaje, alquiler de vehículos, alimentación y actividades recreativas. Estudios muestran que este perfil suele ser profesional, con alta capacidad económica y viajes recurrentes, lo que lo convierte en un mercado sostenible.
Aunque Puerto Rico ha sido sede de importantes eventos internacionales de surfing, Varela indicó que no tiene constancia de que sectores del deporte hayan sido consultados durante el desarrollo del PC 25. Recalcó que cualquier legislación que afecte la ZMT debe construirse escuchando a quienes dependen de ella y la protegen.
El PC 25 permanece bajo evaluación del Senado.




