WASHINGTON – El Tribunal Supremo de Estados Unidos debatió el lunes si un exrecluso de Luisiana puede demandar a funcionarios penitenciarios que, en 2020, le cortaron las rastas en contra de sus creencias religiosas rastafari.
El caso involucra a Damon Landor, quien busca compensación económica bajo la ley federal Religious Land Use and Institutionalized Persons Act, creada para proteger los derechos religiosos de las personas encarceladas. Los jueces escucharon dos horas de argumentos; los tres magistrados liberales mostraron apoyo a Landor, aunque no está claro si alguno de los seis conservadores se unirá para formar mayoría.
Según los documentos judiciales, Landor había dejado crecer sus rastas durante casi dos décadas. Al ingresar al sistema penitenciario en 2020 para cumplir una condena de cinco meses, portaba una copia de un fallo que reconocía el derecho a mantener el cabello por razones religiosas. En sus primeras dos prisiones, ese derecho fue respetado, pero al llegar al Centro Correccional Raymond Laborde de Cottonport, a unos 130 kilómetros de Baton Rouge, la situación cambió.
Un funcionario le arrebató la sentencia que llevaba, la tiró a la basura y el alcaide ordenó cortarle las rastas. Mientras dos guardias lo sostenían, otro le afeitó la cabeza hasta el cuero cabelludo, según los registros judiciales.
Tras su liberación, Landor presentó una demanda, pero tribunales inferiores la desestimaron. El Tribunal de Apelaciones del 5º Circuito lamentó el trato recibido, aunque concluyó que la ley no autoriza reclamar daños monetarios a los funcionarios. El estado de Luisiana alegó que esa ley no permite responsabilizar económicamente a quienes violan derechos religiosos, aunque confirmó haber modificado su política de aseo en prisión para evitar que algo similar vuelva a ocurrir.
Durante la audiencia, la jueza Amy Coney Barrett describió los hechos como «atroces», pero señaló que todos los tribunales previos decidieron lo contrario. Los magistrados podrían usar como referencia un fallo de 2020 que permitió a musulmanes demandar su inclusión injustificada en la lista de exclusión aérea del FBI bajo la Ley de Restauración de la Libertad Religiosa.
El Departamento de Justicia, que en la primera administración del presidente Donald Trump se opuso a casos similares, en esta ocasión apoya a Landor.
La fe rastafari, surgida en Jamaica en los años treinta, combina enseñanzas del Antiguo Testamento con un llamado al retorno a África. Su mensaje se amplificó en la década de 1970 a través de artistas como Bob Marley y Peter Tosh.
Se espera una decisión en el caso Landor v. Louisiana Department of Corrections (23-1197) para la primavera próxima.




