Raleigh, Carolina del Norte — Agentes federales han detenido a más de 250 personas durante una operación antimigratoria en Carolina del Norte, centrada en Charlotte, la ciudad más grande del estado, informó el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS).
La operación, iniciada el fin de semana, forma parte de los esfuerzos del presidente republicano Donald Trump para aumentar las deportaciones masivas. Según el DHS, la llamada “Operación telaraña de Charlotte” busca detener a “algunos de los extranjeros ilegales criminales más peligrosos”. Hasta ahora, el número de arrestos duplica las cifras anunciadas a principios de semana.
El martes, la campaña se extendió a los alrededores de Raleigh, la capital estatal, generando alarma en comunidades con alta población inmigrante. Entre los objetivos figuran personas que residen en el país sin autorización legal y presuntos poseedores de antecedentes penales.
Las autoridades han ofrecido pocos detalles sobre los detenidos y se han mantenido en silencio respecto al alcance de la operación. Esa falta de información ha incrementado la tensión y el temor entre los residentes de barrios inmigrantes.
En Charlotte, la presencia de agentes federales provocó protestas. Un centenar de personas se congregaron frente a una tienda Home Depot para exigir el fin de los operativos. Algunas portaban pancartas con mensajes como “ICE fuera de Home Depot, protejamos nuestras comunidades”. Las redadas también han afectado la vida diaria: la asistencia escolar disminuyó y varios comercios cerraron por precaución.
El miedo se extendió igualmente a Cary, un suburbio de Raleigh donde cerca del 20% de los habitantes son nacidos fuera de Estados Unidos. En un centro comercial con negocios familiares de comida internacional, las calles lucían desiertas y los locales casi vacíos.
Documentos obtenidos por The Associated Press indican que la Patrulla Fronteriza se prepara para desplegar unos 250 agentes en Nueva Orleans a partir del 1 de diciembre, como parte de una nueva redada en el sureste de Luisiana. Gregory Bovino, comandante de la Patrulla Fronteriza y responsable de las operaciones en Carolina del Norte, dirigirá también esta próxima acción, una figura destacada dentro de las redadas impulsadas por la administración Trump.
El Departamento de Seguridad Nacional declinó ofrecer más detalles. “Por la seguridad de las fuerzas del orden, no vamos a telegrafiar posibles operaciones”, declaró la portavoz Tricia McLaughlin.




