Un regalo navideño con sello real podría ser la sorpresa perfecta para los admiradores de la monarquía británica. Un grupo de costureras del Dumfries House Sewing Bee, en Escocia, confeccionó a mano medias de Navidad utilizando cortinas provenientes de la finca de Sandringham, propiedad del rey Charles III. Cada pieza será subastada para apoyar la labor benéfica de la Fundación del Rey, dedicada a preservar oficios tradicionales y capacitar a jóvenes en áreas como la hostelería y la cría de animales.
Mientras el grupo trabajaba en la histórica mansión del siglo XVIII, al sur de Glasgow, las artesanas añadían los últimos toques a las decoraciones festivas. “Ha sido absolutamente genial”, comentó Christine Wilson, de 72 años, funcionaria de finanzas jubilada. “Hay un gran ambiente en el taller de costura, un excelente grupo de amigos, y además hacemos mucho por obras benéficas”.
En total, el equipo creó 25 medias, cada una numerada para destacar su singularidad. La número 25 será entregada al propio monarca como obsequio de Navidad. La subasta estará abierta hasta la medianoche del 12 de diciembre, y el dinero recaudado servirá para expandir los programas de formación de la Fundación, que benefician a más de 15,000 jóvenes cada año.
Sarah McClymont, tutora principal de la iniciativa Future Textiles de la Fundación, expresó su deseo de que “quien tenga la suerte de ganar una de las medias en la subasta la transmita como una reliquia familiar que atesorará durante décadas”.
Esta es la tercera subasta de piezas únicas organizada por la Fundación en los últimos años. En 2023, la entidad creó chaquetas tipo kimono a partir de cortinas que colgaron en el Palacio de Buckingham y el Castillo de Windsor. En 2024, estudiantes de la escuela de muebles de Highgrove Gardens elaboraron reposapiés tapizados con telas provenientes de esas mismas residencias reales.




