La mayoría del Partido Nuevo Progresista (PNP) en el Senado derrotó este jueves la legislación presentada por la senadora Roxanna Soto Aguilú, también de ese partido, que buscaba actualizar el marco legal para reconocer el derecho de los pacientes terminales a planificar sus cuidados médicos ante una condición de salud crítica.
El Proyecto del Senado 1272 fue atendido mediante descargue, sin discusión en vistas públicas. “Respeto el proceso parlamentario democrático. Sin embargo, entiendo que es una total cobardía que no se escuchen las voces de los constituyentes sobre este tema… y esto lo digo con el mayor de los respetos”, expresó Soto Aguilú al reaccionar a la decisión.
La medida pretendía permitir que pacientes adultos con enfermedades terminales o incapacitantes pudieran decidir anticipadamente sobre su tratamiento y acompañamiento, incluyendo directrices para el manejo del dolor y la sedación paliativa. El documento aclaraba que “esta medida no autoriza eutanasia activa ni, por sí sola, ayuda médica para morir”. Su objetivo, especificaba, era garantizar que cada persona pudiera expresar por adelantado cómo deseaba ser tratada en casos de enfermedad grave.
El cuerpo legislativo también derrotó la Resolución del Senado 232, radicada hace once meses, que proponía investigar la viabilidad jurídica, médica, ética y social de establecer un mecanismo legal para autorizar asistencia médica a pacientes en etapa terminal.
En Puerto Rico, la ley vigente permite a una persona rechazar tratamientos que prolonguen artificialmente su vida mediante una directriz anticipada o testamento vital. Sin embargo, no existe un marco que autorice la ayuda médica activa para poner fin a la vida de manera compasiva y controlada.
“Cuando se le prohíbe la oportunidad al pueblo de expresarse… eliminas la posibilidad del diálogo sobre las posturas sociales y las necesidades de los pacientes en estado crítico e irreversible. Hubiese querido que la discusión se diera, no importa cuál fuese el resultado”, insistió Soto Aguilú.
La senadora recordó, además, que sigue pendiente el Proyecto del Senado 1273, que permitiría a pacientes con una enfermedad terminal y menos de seis meses de vida solicitar ayuda médica para morir mediante la autoadministración de medicamentos prescritos. Para cualificar, el solicitante tendría que ser mayor de edad, residente en Puerto Rico, y presentar dos solicitudes escritas avaladas por testigos que certifiquen su consentimiento voluntario.
“Son grandes oportunidades que se pierden para expandir el conocimiento social en Puerto Rico. Sigo apostando al proyecto. No importa cuál sea el resultado, lo importante es dialogarlo”, declaró la legisladora progresista.
La eutanasia es legal solo en algunos países, entre ellos los Países Bajos, España, Bélgica, Canadá, Colombia y Nueva Zelanda. En otras jurisdicciones, aunque la eutanasia activa está prohibida, se regulan otras formas de muerte asistida, como el suicidio asistido, donde el paciente recibe los medicamentos y los administra por sí mismo.




