Senado impulsa acción contra medicamentos no regulados para adelgazar

El senador Carmelo Ríos alerta sobre los riesgos de fármacos para bajar de peso sin aval de la FDA.
El senador Carmelo Ríos, autor de la legislación, sostuvo que algunos fármacos son confeccionados en el país de forma ilegal

La proliferación de medicamentos para adelgazar sin autorización de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, en inglés) preocupa al Senado de Puerto Rico, debido a los posibles riesgos para la salud. El senador Carmelo Ríos advirtió que estos productos, fabricados sin control ni supervisión médica, pueden exponer a los consumidores a ingredientes desconocidos y causar daños graves a largo plazo.

Ríos señaló que en las últimas semanas se ha notado un aumento “alarmante” en la distribución de medicamentos compuestos sin la vigilancia adecuada, especialmente de los fármacos GLP-1, utilizados para tratar diabetes y obesidad. “Tiene que haber supervisión médica en la cadena, sin duda. De lo contrario, estaríamos jugando a la ruleta rusa y puede costar vidas”, subrayó el vicepresidente del Senado.

El legislador explicó que algunos de estos productos provienen de países como Colombia y China, fuera de la regulación de la FDA, mientras que otros se preparan y administran ilegalmente en Puerto Rico, en lugares sin supervisión profesional. Estos espacios, dijo, operan sin fiscalización de la Secretaría Auxiliar para Reglamentación y Acreditación de Facilidades de Salud (SARAFS) y de la Junta Examinadora de Farmacia, lo que crea “puntos ciegos regulatorios”.

Durante una conferencia de prensa, Ríos anunció el Proyecto del Senado 858, que busca garantizar que los medicamentos que llegan a la isla cumplan con los estándares de calidad y seguridad médica. La medida ordena a la SARAFS, la Junta Examinadora de Farmacia y el Departamento de Justicia presentar, dos veces al año, un informe sobre la supervisión y los riesgos asociados con la preparación de estos medicamentos.

El informe incluiría el número de inspecciones realizadas, las deficiencias encontradas y las acciones disciplinarias de las agencias regulatorias. “Lo que estamos mirando, desde el punto de vista estatal, es que podamos establecer las reglas para hacer negocios y definir lo que está permitido dentro de nuestra jurisdicción”, explicó Ríos.

Actualmente, en Puerto Rico solo tres farmacias clasificadas como 503B están autorizadas para confeccionar medicamentos compuestos en pequeña escala. Aunque estos productos no regulados suelen costar menos que los aprobados por la FDA, Ríos advirtió que el ahorro puede tener consecuencias fatales. “A veces, lo barato sale caro. La mejor fórmula para la obesidad es una buena alimentación”, expresó. “No estamos en el negocio de cerrar negocios, pero tienen que cumplir”.

Compartir:

Facebook
WhatsApp
Threads
X
Ultimas Noticias
Categorías

Suscríbete a nuestro boletín informativo

Mantente informado con las noticias más relevantes de Puerto Rico y recibe nuestras actualizaciones directamente en tu correo.