El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos anunció la reactivación del programa Global Entry, una medida que busca aliviar las largas filas registradas recientemente en los aeropuertos del país. El programa permite a los viajeros preaprobados y de bajo riesgo utilizar quioscos acelerados —de pago— al ingresar desde el extranjero, reduciendo significativamente el tiempo de espera en los puntos de entrada.
La agencia había informado el pasado 22 de febrero que Global Entry se suspendería mientras se mantuviera el cierre parcial del gobierno. Durante ese periodo, el Departamento reasignó a los empleados de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP, en inglés) que normalmente manejan el programa para ayudar a procesar a los demás pasajeros.
En los últimos días, numerosos aeropuertos estadounidenses experimentaron congestión y demoras en los controles de seguridad, una situación que generó preocupación sobre el posible impacto del cierre gubernamental en la próxima temporada de viajes de primavera.
El cierre comenzó el 14 de febrero, tras el fracaso de las negociaciones entre los demócratas y la Casa Blanca para aprobar la ley de financiamiento de Seguridad Nacional. Según funcionarios, el desacuerdo se centró en propuestas de cambios al sistema de inmigración, puntos esenciales en la campaña de deportación impulsada por el presidente Donald Trump.
Con la reanudación del programa, el gobierno espera mejorar el flujo de pasajeros internacionales y ofrecer una experiencia de viaje más eficiente en los puertos de entrada del país.




