Luego de 12 días sin acción, los Caribes de San Sebastián se preparan para defender su título en la Liga de Voleibol Superior Masculino (LVSM). El equipo, dirigido por el “Pele” Vargas, no ha jugado desde el 3 de enero, cuando barrió su serie semifinal. Pese al largo descanso, su apoderado, Ángelo Ferrante, aseguró que el grupo se mantiene en forma. “Estamos bien”, dijo a El Nuevo Día. “Si nos descuidamos, nos limpian rápido. Hemos seguido entrenando entre nosotros con mucha intensidad; eso dice mucho de nuestra cultura”.
Los bicampeones buscarán ahora su tercer campeonato seguido frente a los Cafeteros de Yauco, quienes llegan en ritmo tras una extenuante semifinal ante los Plataneros de Corozal, una serie de siete juegos y 29 parciales, de los cuales 11 se decidieron por apenas dos puntos. Su dirigente, Abel Franceschi, concedió solo un día libre antes de retomar los entrenamientos.
San Sebastián tuvo que lidiar con la inactividad y con un cambio de sede obligado. Por motivo de las Fiestas Patronales, el Coliseo Luis Aymat Cardona no estará disponible para el primer partido, por lo que los Caribes jugarán en Lares. Ferrante explicó que, aunque preferiría abrir la serie en casa, no había otra alternativa. “No hay forma de jugar en San Sebastián. No me encanta la idea, pero no tenemos opciones”, afirmó.
El desplazamiento no preocupa a la fanaticada, ya que ambas ciudades están conectadas por la PR-111. Sin embargo, el verdadero reto será perder el impulso de su invicto local: San Sebastián no ha caído en el Aymat Cardona desde el 7 de septiembre de 2024, con 17 victorias consecutivas según la Federación Puertorriqueña de Voleibol. “Son 17 juegos corridos sin perder en San Sebastián. Pero vamos para Lares”, subrayó Ferrante.
Pese a la mudanza, los Caribes han demostrado fortaleza en cualquier cancha. Solo cayeron dos veces en la temporada regular, una de ellas precisamente ante Yauco, su rival de esta final. Con carácter y experiencia, el conjunto pepiniano se dispone a reafirmar su dominio en la LVSM.




