El Departamento de Salud (DS) espera por la depuración de los datos más recientes para decidir si declara una epidemia de influenza en Puerto Rico, lo que permitiría tomar medidas adicionales, aumentar la educación ciudadana y expandir la vacunación en adultos.
El secretario de Salud, Víctor Ramos, informó que ya inició la coordinación interagencial para una eventual declaración, con un costo estimado de $2.1 millones. De esa cantidad, $1.2 millones provendrían de fondos federales disponibles una vez se oficialice la epidemia, según los criterios de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC). El resto sería cubierto en conjunto con la Oficina de Gerencia y Presupuesto (OGP).
“La gente no debe preocuparse, debe ocuparse: vacunarse quienes aún no lo hayan hecho y no asistir enfermos a trabajar o estudiar para cortar las cadenas de contagio”, expresó Ramos en entrevista con El Nuevo Día.
Durante la primera semana epidemiológica de 2026, del 4 al 10 de enero, se registraron 3,383 nuevos casos, para un total de 39,052 en la temporada 2025-2026. Esa fue la quinta semana consecutiva sobre el umbral epidémico, y el secretario indicó que se necesitan seis semanas en ese nivel para poder declarar oficialmente la epidemia.
Hasta la fecha, al menos 126 personas han fallecido a causa de la influenza, la mayoría adultos mayores; solo cuatro estaban vacunadas. Las regiones más afectadas son Ponce, Caguas y Bayamón.
Para Carlos Díaz, presidente del Colegio de Médicos Cirujanos, “en la práctica, hace rato en Puerto Rico hay epidemia”. Según dijo, los médicos del país observan niveles “superanormales” de casos y entiende que la declaración debió hacerse antes. Argumentó que los criterios del CDC son solo guías, y que la determinación debe ajustarse a las condiciones del país.
Ramos sostuvo que no necesita la autorización del CDC para hacer la declaración, sino únicamente informarles. Aclaró, además, que la epidemia permitiría acceso a fondos federales de emergencia y daría flexibilidad en los procesos de compra y contratación. También abriría la vacunación para todos los adultos, sin limitarla a los beneficiarios del Plan Vital, e incluiría la distribución de kits de protección personal y pruebas rápidas.
El funcionario enfatizó que “esto no es COVID”, por lo que no habrá encierros ni uso obligatorio de mascarillas, aunque recomendó aplicarlas en hospitales o lugares con enfermos. “Sabemos cómo funciona la influenza, qué tratamientos hay y qué debemos hacer”, recalcó.
Salud coordina protocolos con los departamentos de Educación, Corrección y Rehabilitación, la Familia, la Procuraduría de las Personas de Edad Avanzada y el Departamento del Trabajo, para evitar contagios y proteger a adultos mayores y trabajadores.
Entre los síntomas más comunes de la influenza se encuentran la fiebre, escalofríos, tos, dolor de garganta, congestión nasal, dolores musculares, de cabeza y fatiga. Los médicos exhortaron a no minimizar las señales, acudir al médico temprano y vacunarse cuanto antes. “Las vacunas son el mejor mecanismo de protección que hemos tenido en la historia de la medicina”, insistió el secretario Ramos.
El próximo informe del Departamento de Salud será divulgado este martes y podría determinar si Puerto Rico entra oficialmente en estado de epidemia.




