El Departamento de Salud anunció una nueva convocatoria de $24.8 millones para ampliar los servicios de prevención, tratamiento y reducción de daños relacionados con el uso problemático de opioides, incluidos el fentanilo, durante un periodo de tres años. El anuncio destacó la falta de subvenciones en las regiones de Aguadilla y Mayagüez.
“Tenemos sobre $24 millones disponibles y esto pretende cubrir una situación histórica. Es la primera vez que se traza una ruta concreta hacia el acceso a tratamiento. Queremos llegar a sitios donde hay necesidad de servicios”, señaló el doctor Eduardo Zavala, principal investigador de la División de Prevención de Sobredosis de Salud.
La convocatoria abrirá el viernes 29 de mayo y cerrará el 29 de junio. Organizaciones sin fines de lucro, coaliciones comunitarias, centros de salud primaria 330, hospitales, municipios y proveedores interesados tendrán un mes para presentar sus propuestas, que serán evaluadas por un comité del Departamento de Salud.
Los opioides son analgésicos potentes que se adhieren a los receptores del cerebro y el cuerpo para bloquear el dolor, según MedlinePlus. Entre 2018 y 2025 se registraron 4,795 muertes por intoxicaciones en Puerto Rico, de las cuales 3,625 están relacionadas con la presencia de opiodes.
Los $24,815,000 asignados se distribuirán en 29 subvenciones de $435,000 cada una para programas educativos; cinco de $1.5 millones para tratamientos; y $4.7 millones para acuerdos interagenciales con entidades como el Departamento de Corrección y Rehabilitación y el Instituto de Ciencias Forenses.
El secretario de Salud, Víctor Ramos Otero, explicó que los fondos provienen del “Opioid Settlement” derivado de demandas contra fabricantes y distribuidores de estos fármacos en Estados Unidos. La primera fase del programa había distribuido $27,226,982 en 52 subvenciones a ocho regiones de la isla.
Ramos Otero reconoció que el mapa de financiamiento 2024-2027 muestra una carencia de proyectos en el oeste del país, fenómeno que atribuyó a la falta de visibilidad de las convocatorias anteriores. “En el oeste tenemos una situación particular con la xilacina, un sedante veterinario conocido como ‘anestesia de caballo’, que se usa más allí que en el resto de la isla, y nos gustaría atenderla como parte de las nuevas propuestas”, dijo.
Aunque el secretario señaló que las sobredosis han disminuido en los últimos cinco años, no pudo precisar el alcance de esa reducción ni su impacto regional. Aun así, destacó avances en el acceso a tratamiento asistido con medicamentos, la distribución de naloxona, la reducción de sobredosis atendidas en salas de emergencia y el fortalecimiento de programas de apoyo entre pares.
“Con estos $24 millones ponemos en manos de municipios, organizaciones y proveedores los recursos para llegar más temprano, tratar con dignidad y acompañar la recuperación”, sostuvo Ramos Otero.
Las áreas prioritarias incluyen tratamiento asistido con medicamentos, desintoxicación, salud conductual, telemedicina, recuperación con vivienda transitoria, empleo con apoyo, centros de recuperación, manejo de casos y reducción de daños, como distribución de naloxona y tiras de fentanilo, intercambio de jeringuillas y trabajo comunitario. Las guías, criterios y talleres de orientación están disponibles en el portal de Salud (www.salud.pr.gov).




