El enfermero Eduardo Meléndez Velázquez salió de prisión la noche del viernes, horas después de ser absuelto de los cargos por el asesinato del biólogo marino Roberto Viqueira Ríos, ocurrido en medio de una disputa vecinal en Yauco.
Meléndez Velázquez permanecía sumariado en el Complejo Correccional Las Cucharas, en Ponce, donde enfrentaba cargos por asesinato en segundo grado, tentativa de asesinato y violaciones a la Ley de Armas por la muerte de Viqueira Ríos, de 49 años.
Luego de una extensa vista judicial, el juez Ángel Llavona Folguera, del Tribunal de Ponce, determinó absolverlo de todos los cargos al concluir que actuó en defensa propia. El togado sostuvo que la evidencia presentada apuntó a que Viqueira Ríos lanzó piedras y disparó en tres ocasiones contra el enfermero.
Los hechos se remontan a la noche del 15 de julio de 2025, cuando ocurrió el crimen en la urbanización Estancias de Yiodomar, en Yauco. La víctima era padre de tres hijos y director de la organización ambiental Protectores de Cuencas.
Durante su alocución, el juez expresó que nadie debe tomar la justicia en sus manos y lamentó que la controversia vecinal no se resolviera mediante las autoridades. Estas expresiones provocaron una reacción emocional de la viuda de la víctima y testigo principal, Moshayra Vicente Cruz, quien gritó que acudieron al tribunal sin recibir respuesta y sufrió un colapso nervioso.
Tras la determinación, la Fiscalía indicó que no hubo manejo inapropiado de evidencia, rechazando los planteamientos de la defensa. La viuda del biólogo, por su parte, expresó temor por su seguridad.
En el juicio, el patólogo del Instituto de Ciencias Forenses, Carlos Chávez, testificó que la víctima falleció de forma instantánea y tenía 0.19% de alcohol en su organismo. El Ministerio Público, representado por las fiscales Limarí Cobián Lugo y Natalia Pizarro Pérez, sostuvo que el acusado no actuó en defensa propia.
La defensa, a cargo del abogado Adán Carlos Rivera, insistió en que Viqueira Ríos disparó primero y lanzó piedras, y que el enfermero respondió para protegerse.
El conflicto entre ambos vecinos llevaba años, relacionado con ruidos y la construcción de una verja. El incidente final se desató tras la instalación de una bocina en el techo de la residencia de Meléndez Velázquez que reproducía el canto de coquíes a alto volumen. Videos de seguridad muestran que, tras el altercado inicial, el enfermero entró a su casa, buscó un arma y efectuó los disparos que provocaron la muerte de Viqueira Ríos.




