Las autoridades rusas anunciaron que impusieron restricciones al servicio de videollamadas FaceTime de Apple, como parte de su estrategia para reforzar el control estatal sobre Internet y las comunicaciones en línea.
El regulador estatal Roskomnadzor aseguró en un comunicado que la decisión responde a que el servicio está siendo «utilizado para organizar y llevar a cabo actividades terroristas en el territorio del país, reclutar perpetradores y cometer fraudes y otros delitos contra nuestros ciudadanos». Apple no respondió de inmediato a solicitudes de comentarios.
Bajo la presidencia de Vladimir Putin, el gobierno ha emprendido una campaña sostenida para limitar la libertad digital, aprobando leyes restrictivas, bloqueando sitios y afinando la tecnología de vigilancia y manipulación del tráfico en la red.
Desde la invasión de Ucrania en 2022, Rusia ha bloqueado redes sociales como Twitter, Facebook e Instagram. En 2024, prohibió las aplicaciones de mensajería Signal y Viber, y este año extendió la medida a las llamadas por WhatsApp y Telegram, argumentando que eran usadas para actividades delictivas.
El creciente control también incluye interrupciones del servicio móvil y la creación de “listas blancas” de sitios autorizados que permanecen activos durante apagones de Internet. El Kremlin justificó esos cortes alegando que son necesarios para prevenir ataques con drones ucranianos, aunque los expertos ven en ellos otra maniobra de censura.
Simultáneamente, las autoridades han impulsado una aplicación de mensajería “nacional” llamada MAX, promovida como una plataforma todo en uno para mensajería, pagos y servicios gubernamentales. Sin embargo, críticos y expertos alertan que la app comparte datos de los usuarios con las autoridades y carece de cifrado de extremo a extremo, lo que la convierte, aseguran, en una herramienta de vigilancia.
El gobierno ruso también anunció recientemente el bloqueo de Roblox, una popular plataforma de videojuegos, al afirmar que busca proteger a los menores de contenidos ilícitos y de “pedófilos” que contactan a menores a través del juego.
Stanislav Seleznev, experto en ciberseguridad del grupo Net Freedom, explicó a The Associated Press que la legislación rusa considera cualquier servicio que permita intercambio de mensajes como “organizador de la difusión de información”. Esta clasificación obliga a las compañías a registrarse ante Roskomnadzor y brindar acceso al Servicio Federal de Seguridad (FSB) a las cuentas de sus usuarios. Quienes no lo hacen, pueden ser bloqueados, señaló.
Según el grupo Mediascope, Roblox fue en octubre la segunda plataforma de videojuegos más utilizada en Rusia, con casi ocho millones de usuarios mensuales.
La decisión de restringir FaceTime refuerza el patrón de control estatal sobre la red en Rusia, en un contexto de creciente aislamiento digital impulsado desde el Kremlin.




