El secretario de la Gobernación, Francisco Domenech, compareció este martes ante la Comisión Total del Senado y argumentó que no tenía obligación de inhibirse en procesos de aprobación relacionados con los clientes de la firma Politank, compañía que él fundó. Sin embargo, el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, lo contradijo al afirmar que el funcionario “se equivoca”.
Durante su participación, Domenech citó una consulta emitida por la Oficina de Ética Gubernamental (OEG) el 31 de julio de 2025 para su esposa, Verónica Ferraiuoli, directora de la Autoridad del Distrito de Convenciones. En esa opinión (CE-26-036), la OEG había concluido que Ferraiuoli no necesitaba inhibirse respecto a un cliente de Politank. Domenech usó ese precedente para defender sus propias actuaciones ante el Senado.
Rivera Schatz respondió refiriéndose a una carta recibida ese mismo día, en la que la OEG aclaró que dicha consulta no es aplicable al licenciado Domenech. “Se equivoca, licenciado Domenech. Aquí no venga a mentir ni a confundir. Aquí está la contestación de la Oficina de Ética Gubernamental. No vamos a permitir el pillaje ni la corrupción de nadie, por más soberbia y prepotencia que quiera exhibir”, expresó el presidente senatorial.
Domenech, por su parte, insistió en que se ha inhibido “voluntariamente” de intervenir en asuntos vinculados a clientes actuales o pasados de Politank.
Durante su ponencia, también acusó a Rivera Schatz de “intentar gobernar desde la Legislatura”, aludiendo al mismo reclamo que días antes había hecho la gobernadora Jenniffer González. Según Domenech, el líder senatorial “ha demostrado que no le interesa coordinar entre pares, sino mantener un centro de poder personalista, donde disentir tiene consecuencias”.
Agregó que por años Rivera Schatz ha sostenido una conducta de presión sobre la Rama Ejecutiva, incluso cuando los gobernadores pertenecen a su propio partido. “Estamos ante un intento de usurpación constitucional”, advirtió. “Esto no se trata de partidos ni de ideologías; es un asunto de ambición personal. Estamos ante un intento de redefinir quién gobierna a Puerto Rico”, concluyó Domenech.




