El jefe de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos (CBP, en inglés), Michael Banks, anunció su renuncia este jueves en una entrevista con Fox News, decisión que fue confirmada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Su dimisión representa otro cambio en la cúpula de la agencia que ejecuta la política migratoria del presidente Donald Trump.
“Simplemente ha llegado el momento”, declaró Banks, asegurando que su salida es efectiva de inmediato. Añadió que siente haber “recuperado el rumbo del barco” y que ahora es “hora de disfrutar de la familia y de la vida”.
El comisario de Aduanas y Protección Fronteriza, Rodney Scott, agradeció a Banks su servicio “durante uno de los periodos más difíciles para la seguridad fronteriza”. La Casa Blanca no respondió de inmediato a solicitudes de comentario.
No se ha precisado quién ocupará el puesto. Banks lideró una agencia clave en la aplicación de las medidas de Trump contra la inmigración, aunque mantuvo un perfil más bajo que otros oficiales, como Gregory Bovino, excomandante que se volvió figura visible en esas operaciones.
La CBP ha participado desde el año pasado en operativos de control migratorio en varias ciudades, en su mayoría gobernadas por demócratas. Dichas intervenciones provocaron un aumento de las detenciones y un incidente en Minneapolis que terminó con la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales.
La renuncia de Banks ocurre dos meses después de que Markwayne Mullin, exsenador republicano por Oklahoma, asumiera como secretario de Seguridad Nacional. El DHS supervisa tanto al CBP como al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Este último también atraviesa una transición, ya que su director interino, Todd Lyons, dejará el puesto y será reemplazado por David Venturella, quien trabajó en el sector privado antes de regresar al servicio público.
Creado en 2003, el CBP cuenta con más de 20,000 agentes encargados de patrullar las 6,000 millas de fronteras estadounidenses y maneja un presupuesto operacional de $1,400 millones. Bajo el mando de Banks, la agencia impulsó una política de mano dura, fortaleciendo la coordinación con el ICE y ampliando los enjuiciamientos por cruces ilegales.
Banks regresó a la Patrulla Fronteriza el año pasado tras una extensa carrera en la agencia. Anteriormente se destacó como zar fronterizo del gobernador Greg Abbott, de Texas, en una etapa de aumento histórico en los cruces ilegales y tensiones con la administración Biden. En entrevistas públicas, Banks expresó sentirse “honrado” de haber vuelto al CBP y recalcó que la Patrulla Fronteriza “no pedirá disculpas por aplicar las leyes de la nación”.




