Un recorrido marítimo por la costa de Fajardo terminó en emergencia cuando la embarcación recreativa “Chiqui Lilly” quedó encallada sobre un rompeolas frente a la marina Puerto del Rey. El incidente provocó la movilización de múltiples agencias para atender la situación.
El operativo, catalogado como de alto riesgo, fue coordinado entre el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) y la Guardia Costera de los Estados Unidos, con el objetivo de remover la lancha de 43 pies de largo.
La emergencia comenzó la noche del domingo, cuando una persona reportó que la nave se había quedado inmovilizada sobre las rocas. En la embarcación viajaban nueve personas, todas rescatadas por una unidad marítima de Sea Tow Fajardo. No se registraron heridos.
No obstante, el peligro fue mayor de lo esperado: la “Chiqui Lilly” contenía 350 galones de combustible, lo que encendió la alerta ante un posible derrame en esta zona costera sensible. Por ello, equipos especializados trabajaron durante varios días en maniobras de estabilización para evitar un daño ambiental. Finalmente, se logró extraer el combustible, reduciendo significativamente el riesgo.
El miércoles las autoridades confirmaron la remoción exitosa de la embarcación. La Guardia Costera emitió una Notificación de Interés Federal al dueño de la nave, a quien se le exigió mantener vigilancia continua y comunicación constante con los coordinadores federales para monitorear posibles fugas.
Agencias locales y federales, entre ellas la Policía de Puerto Rico, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), fueron informadas y mantienen el monitoreo del área ante cualquier impacto ambiental posterior.
El esfuerzo conjunto evitó lo que pudo haber sido una emergencia ambiental de gran escala y devolvió la calma a la zona marítima de Fajardo.




