Londres — El Reino Unido dio a entender este domingo que no formará parte del bloqueo del estrecho de Ormuz impulsado por los Estados Unidos. La reacción británica se produjo luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que contaría con el respaldo de Reino Unido y otros aliados en las labores de desminado en la zona.
Un portavoz del gobierno británico emitió un comunicado, citado por la BBC y otros medios locales, en el que destacó que el país mantiene su posición de que el estrecho de Ormuz «no debe estar sujeto a ningún peaje» y que apoya su reapertura para favorecer la economía global. Aunque evitó referirse directamente al anuncio de Trump, sus declaraciones fueron interpretadas como un distanciamiento de los planes estadounidenses.
“El estrecho de Ormuz no debe estar sujeto a ningún peaje. Estamos trabajando urgentemente con Francia y otros socios para poner en común una amplia coalición que proteja la libertad de navegación”, precisó el portavoz británico.
El estrecho de Ormuz es un paso marítimo estratégico por donde transita buena parte del comercio mundial de petróleo. Cualquier acción militar o bloqueo en la zona podría tener repercusiones significativas en los precios globales de la energía y en la estabilidad del golfo Pérsico.




