El programa del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE, por sus siglas en inglés), creado en 2023 con la meta de instalar sistemas de energía solar y baterías de almacenamiento en hasta 40,000 residencias de personas con discapacidad o de bajos recursos, quedó severamente limitado tras un recorte federal de $350 millones.
Según se informó, la administración de Donald Trump eliminó recientemente esa cantidad de la subvención aprobada por el Congreso, medida que contó con la anuencia del gobierno de Jenniffer González Colón. Como resultado, el programa logró beneficiar apenas al 15% de su objetivo original, dejando a cerca de 12,000 familias en la incertidumbre sobre el futuro de su acceso a energía renovable.
El DOE había destacado el proyecto como una de las iniciativas más importantes para fortalecer la resiliencia energética de Puerto Rico, reducir la dependencia del sistema eléctrico centralizado y promover fuentes limpias y sostenibles. Sin embargo, este recorte representa un golpe significativo a los esfuerzos por ampliar la generación distribuida mediante energía solar, particularmente en comunidades vulnerables que enfrentan apagones frecuentes y altos costos de electricidad.
Expertos y grupos ambientales han advertido que la decisión federal pone en riesgo el progreso alcanzado hacia una transición energética más justa, mientras organizaciones comunitarias urgen retomar el financiamiento para evitar que miles de familias queden fuera del acceso a energía limpia.




