Nueva York – Los receptores dominaron los desafíos al sistema de “umpires robot” durante la primera semana completa de las Grandes Ligas, destacando Dillon Dingler y los Tigers de Detroit. La MLB utiliza el Sistema Automatizado de Bolas y Strikes (ABS), y hasta ahora los equipos defensivos ganaron el 59.7% de los retos, mientras que los receptores alcanzaron un 60.4% de efectividad (169 de 280). En total, la tasa general de acierto fue de 55.2% (299 de 542).
Aaron Boone, mánager de los Yankees de Nueva York, comentó: “Me gusta un poco más. Yo estaba bastante firmemente en contra, lo cual quizá todavía lo esté en cierta medida”. Los lanzadores realizaron solo 13 desafíos, ganando seis, mientras que los bateadores acertaron el 49.8% (124 de 249). Hunter Feduccia, receptor de Tampa Bay, afirmó que el nuevo sistema “es divertido, como un juego dentro del juego”.
Detroit registró la tasa de éxito más alta con 75% (15 de 20), seguida por Arizona (71%) y por Baltimore y Cincinnati (67% cada uno). Minnesota fue el equipo que más apelaciones presentó (32), con 20 a favor (63%), mientras que Texas tuvo las menos (10), con cuatro victorias. Cleveland fue el menos exitoso con 32%. Los receptores de Detroit lograron un perfecto 8-0, siete de esas victorias cortesía de Dingler.
Durante el juego entre Atlanta y Arizona, el ABS alteró el resultado luego de que un lanzamiento a Ozzie Albies fuera anulado, generando un rally de ocho carreras para los Bravos. “Ha tenido un efecto más determinante de lo que imaginábamos”, opinó Clayton McCullough, mánager de Miami.
Entre los jugadores con mejor desempeño destacaron Logan O’Hoppe (Angelinos), exitoso en 10 de 12 desafíos; Agustín Ramírez (Marlins), 7 de 9; y Will Smith (Dodgers), 8 de 11. Por los bateadores, Mark Vientos (Mets) e Iván Herrera (San Luis) ganaron tres de tres, mientras que Mike Trout (Angelinos) y Kyle Schwarber (Filadelfia) ganaron tres de cuatro.
Entre los umpires, Mike Estabrook tuvo 11 de 12 decisiones revertidas (91.7%), seguido por Andy Fletcher (88.2%) y Chris Segal (76.9%). En contraste, Will Little sólo vio una de 10 decisiones anuladas.
En otras estadísticas de la semana, la ofensiva colectiva cayó a un promedio de .234, el más bajo desde 1968. Las carreras por juego subieron ligeramente a 8.8, pero las bases robadas bajaron a 1.4 por partido. La velocidad promedio de la recta alcanzó un récord de 94.6 mph, la más alta desde 2008. “Ojalá enfrentara los pitcheos de cuando era novato; ese lanzamiento de 88 mph ya no existe”, dijo Austin Hedges, receptor de Cleveland.
Los juegos duran en promedio 2 horas y 43 minutos, seis más que el año pasado, mientras el reloj de pitcheo promedia 0.17 violaciones por juego. La asistencia también subió 1.5%, alcanzando un promedio de 31,725 espectadores por fecha.
Informe con datos de Ronald Blum, The Associated Press, y contribuciones de Dan Gelston, Steve Megargee y Tom Withers.




