Los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) excluyeron preliminarmente a Puerto Rico de la nueva propuesta sobre los Planes de Necesidades Especiales con Doble Elegibilidad (D-SNP), medida que, según la gobernadora Jenniffer González, beneficiará a más de 300,000 miembros.
La isla cuenta con su propio programa D-SNP, operado por compañías como MCS, MMM y Triple-S, dirigido a adultos mayores con doble elegibilidad en Medicare y Medicaid. La propuesta federal buscaba establecer un modelo uniforme para los estados y territorios, lo que, en teoría, podría haber encarecido los costos o limitado la oferta de servicios a pacientes en Puerto Rico.
La nueva regla propuesta por CMS incluye una excepción particular para los territorios sin acceso al Programa de Ahorros de Medicare (MSP), donde se incluye a Puerto Rico. Los planes D-SNP combinan beneficios de Medicare y Medicaid bajo una sola estructura coordinada que facilita el acceso a servicios médicos, medicamentos, y otros beneficios como dentista, oftalmología, otorrinolaringología y transportación.
Según los CMS, entre los cambios propuestos se encuentran limitar los costos fuera de red para ciertas Organizaciones de Proveedores Preferidos (PPO) a partir de 2026, reducir el umbral de similitud de Medicare Advantage al 60% en ese mismo año y, desde 2027, requerir inscripción en un plan de Medicaid afiliado como condición para participar en un D-SNP.
González informó que envió una carta al administrador de CMS, Mehmet Oz, advirtiendo que la política impondría un modelo único a nivel nacional que disminuiría la flexibilidad de los paquetes de beneficios y podría afectar la integración que actualmente disfruta el sistema de salud de la isla.
“Desde octubre advertimos del impacto que esta regla tendría sobre nuestros beneficiarios duales. Puerto Rico ha sido excluido de manera preliminar de los requisitos que limitarían la oferta de planes en la isla”, expresó la mandataria en declaraciones escritas.
Aunque CMS abrirá un período de comentarios públicos, González señaló que la exclusión representa un paso hacia la protección del modelo integrado de D-SNP desarrollado localmente, el cual ha sido clave para ofrecer servicios coordinados a los beneficiarios en Puerto Rico. Añadió que continuará trabajando durante ese proceso para asegurar que la exclusión quede incorporada en la versión final de la regla.




