La temporada de huracanes 2025, que concluye oficialmente el 30 de noviembre, termina con un balance positivo para Puerto Rico. Ningún fenómeno atmosférico impactó directamente la isla, aunque se registraron efectos indirectos.
El meteorólogo Ernesto Morales, coordinador de Avisos del Servicio Nacional de Meteorología (SNM), explicó a El Nuevo Día que el huracán Erin fue el único sistema que representó cierta preocupación, al pasar por el norte del país sin necesidad de activar ninguna vigilancia. “Ha sido un año bastante tranquilo para Puerto Rico”, afirmó.
Los pronósticos iniciales anticipaban entre 13 y 19 tormentas tropicales, de seis a diez huracanes y hasta cinco ciclones mayores. Finalmente, se formaron 13 tormentas con nombre, de las cuales cinco se convirtieron en huracanes y cuatro alcanzaron categoría intensa. Los sistemas registrados fueron Andrea, Barry, Chantal, Dexter, Erin, Fernand, Gabrielle, Humberto, Imelda, Jerry, Karen, Lorenzo y Melissa, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).
Morales resaltó que no hubo impacto directo en el territorio continental de Estados Unidos, algo que no ocurría desde 2015. Atribuyó la intensidad de los sistemas al incremento en las temperaturas oceánicas, superiores a lo habitual en el Atlántico y el Caribe. “Para que un huracán se forme, el agua debe estar por encima de los 80 grados Fahrenheit, y en los últimos tres años las temperaturas han estado consistentemente sobre lo normal”, señaló.
El meteorólogo explicó que una vaguada semipermanente al este de Estados Unidos ayudó a reducir la formación de tormentas cerca del Caribe, al generar vientos cortantes que limitaron su desarrollo. Esa condición, indicó, actuó como un factor de protección para Puerto Rico durante 2025.
De cara al 2026, Morales adelantó que se espera la continuidad del fenómeno de La Niña, lo que podría crear condiciones favorables para el desarrollo ciclónico. “Las aguas siguen calientes y tienden a tardar en enfriarse. Aunque hemos tenido años tranquilos, no debemos bajar la guardia”, advirtió.
En cuanto al panorama regional, el subsecretario de Comercio para Océanos y Atmósfera y administrador de la NOAA, Neil Jacobs, destacó que, por primera vez en una década, ningún huracán impactó a Estados Unidos. Sin embargo, recordó que una tormenta tropical causó daños en las Carolinas y que los oleajes generados por huracanes lejanos afectaron la costa este.
La cuenca del Atlántico produjo 13 tormentas con nombre, cinco huracanes y cuatro de ellos mayores, cifras levemente por debajo del promedio histórico. El director del SNM, Ken Graham, subrayó que el organismo continúa su labor para proteger vidas y propiedades. Pese a que el pico de la temporada transcurrió sin actividad cerca de Puerto Rico, se formaron tres huracanes de categoría 5, la segunda mayor cantidad jamás registrada en un solo año.
“Demos gracias por estos años de calma, pero recordemos que la preparación es la clave”, concluyó Morales.




