El secretario del Departamento de Seguridad Pública (DSP), Arthur Garffer, evitó este domingo comentar sobre las querellas radicadas en su contra ante la Oficina del Inspector General (OIG) y la Oficina de Ética Gubernamental. Las denuncias fueron presentadas por Liz Colón Alicea, presidenta del Sindicato Auténtico de Manejadores de Emergencias (SAME), por alegados actos de abuso de poder, intimidación y conducta antiética.
Garffer señaló que los procesos deben seguir su curso en los foros correspondientes y que ofrecerá declaraciones cuando haya una determinación oficial. Las querellas se amparan en las leyes 15-2017 y 1-2012, que prohíben el uso indebido de autoridad, el acoso y la falta de respeto institucional.
Colón Alicea sostuvo que durante una reunión el 15 de octubre, el funcionario adoptó una actitud autoritaria, usó lenguaje vulgar y le impidió tomar fotos oficiales del encuentro. Según la líder sindical, el secretario le gritó y le ordenó sentarse frente a él, alegando que sus actos reflejan una postura machista y contraria a los valores del servicio público.
La querellante indicó además que Garffer la cuestionó por expresiones hechas en medios sobre las condiciones laborales en el Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD). Afirmó que el funcionario le dijo que debía ganarse su confianza y la increpó con comentarios despectivos sobre su liderazgo sindical.
En la reunión estuvieron presentes el comisionado del NMEAD, Ángel Jiménez Colón, y parte del equipo de Garffer. Colón Alicea declaró que esperaba un diálogo constructivo, pero lo que presenció fue una falta de respeto a los empleados y a los principios éticos del servicio público.
No es la primera vez que el secretario enfrenta controversias. Recientemente fue reprendido por la gobernadora Jenniffer González luego de publicar en redes sociales mensajes que atribuían al Comité Nacional Demócrata responsabilidad en la muerte del activista Charlie Kirk.
Entre los reclamos del sindicato se encuentran aumentos salariales, compensaciones por trabajos adicionales, permanencia para empleados transitorios, entrega de uniformes y mejoras a las condiciones de trabajo. Colón Alicea pidió a la gobernadora considerar la renuncia de Garffer para proteger la confianza en las instituciones y el bienestar de los empleados.
“Exigimos respeto, dignidad y trato justo. No vamos a permitir atropellos ni represalias”, manifestó la líder sindical, subrayando que su acción busca justicia y un ambiente laboral seguro.




