El pato Merlín se ha convertido en un símbolo del Mundial de Fútbol 2026 y su historia ha desatado una polémica inesperada. Carla Gómez, una vendedora ambulante de 48 años, ha decidido presentar una solicitud ante el Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI) para proteger la imagen de su mascota tras su viralidad en las redes sociales. Este anuncio se hizo durante una rueda de prensa, donde Gómez estuvo acompañada por Merlín y sus dos hijos, de 22 y 14 años, reflejando la unión familiar que ha tocado el corazón de muchos mexicanos.

El impacto del pato Merlín en el Mundial

El pato, que se ha ganado el cariño de los aficionados al fútbol, ha sido visto por muchos como un símbolo de la esencia de las familias mexicanas. En la rueda de prensa, Carla expresó: "Hoy hemos traído a la familia que tiene como mascota al pato Merlín, porque ha sido un símbolo del Mundial, de lo que representan las familias mexicanas, de lo que somos las familias mexicanas, y eso está por encima de cualquier otra cosa y es lo que el mundo está viendo hoy de México". Esta declaración resalta no solo el amor por el pato, sino también el orgullo nacional que ha generado su popularidad.

La familia Gómez ha compartido su alegría por la viralidad, afirmando que "ha sido lo mejor que nos ha pasado en esta vida". Sin embargo, el éxito del pato Merlín también ha generado interés comercial, lo que ha llevado a la familia a actuar rápidamente para salvaguardar su imagen. Hasta ahora, varios productos, incluyendo réplicas de plástico de Merlín, han comenzado a aparecer en supermercados fuera de México, como en Canadá.

El apoyo y las críticas hacia la familia

A pesar de la alegría que ha traído este fenómeno, también ha habido críticas y preocupaciones sobre la apropiación de la imagen del pato. Algunos opinan que el éxito viral debería ser compartido y no monopolizado. Sin embargo, la familia de Merlín se siente motivada a proteger lo que consideran su legado. Carla dijo que la viralidad del pato se debe a que la gente ve en ellos "una familia trabajadora, que se levanta cada día para salir adelante".

La controversia ha llegado incluso a oídos de figuras políticas, como la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, quien ha mostrado su apoyo a la familia. Esto resalta cómo un simple pato ha logrado unir a un país en torno a valores de esfuerzo y unidad familiar, especialmente en tiempos donde se celebra la diversidad y el talento mexicano en el escenario mundial.

El partido inaugural del torneo se celebró el 11 de junio en Ciudad de México, y desde entonces, la historia de Merlín ha capturado la atención de los medios de comunicación y de las redes sociales, convirtiéndolo en un ícono no solo del fútbol, sino de la cultura popular mexicana.

Con la búsqueda de registro de la imagen del pato Merlín, la familia espera no solo proteger su símbolo, sino también asegurarse de que el mensaje de esfuerzo y unidad que representa siga resonando más allá de los límites del fútbol. Así, el pato Merlín no es solo una mascota, sino un reflejo de la identidad y aspiraciones de todo un país.
Fuentes: facebook.com, lmtonline.com, instagram.com
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