Varias organizaciones puertorriqueñas repudiaron este sábado el ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela, ocurrido en la madrugada. Los grupos calificaron la acción de “criminal” y condenaron la “extracción forzada” del presidente Nicolás Maduro.
El Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico (CAAPR) expresó que la intervención armada extranjera, la captura de un jefe de Estado y la imposición de cambios políticos mediante la fuerza constituyen una grave violación al derecho internacional, la Carta de Derechos de las Naciones Unidas y los principios de soberanía y autodeterminación de los pueblos.
De igual forma, el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) consideró que la ofensiva representa una flagrante violación al derecho internacional y al respeto de la soberanía venezolana. “Es un acto criminal y delincuente”, declaró la organización.
El MINH denunció además el “secuestro” del presidente Maduro, su esposa Cilia Flores y otros funcionarios presuntamente retenidos por fuerzas estadounidenses. En su comunicado, el grupo acusó al gobierno de Donald Trump de convertir al Caribe en una zona de guerra “asesinando, bombardeando y agrediendo violentamente a Venezuela”.
El CAAPR recordó que, en su Asamblea General del 10 de septiembre y en resoluciones posteriores, rechazó la remilitarización de Puerto Rico y su uso como base para operaciones militares en el Caribe y América Latina. “Como territorio colonial, el pueblo puertorriqueño no participa de las decisiones que conducen a estas acciones, pero sí carga con sus riesgos, consecuencias y posibles represalias”, señaló la entidad, que hizo un llamado urgente a la comunidad internacional a buscar una salida diplomática y evitar la escalada del conflicto.
El MINH convocó además a una manifestación este sábado a las 4:00 p.m. frente al Tribunal Federal, en la avenida Chardón de Hato Rey, en repudio al ataque.
El gobierno estadounidense informó que el operativo fue un “ataque a gran escala” y que el mandatario venezolano había sido capturado y trasladado fuera del país, tras meses de presión sostenida desde Washington.




