La ola de calor en Europa ha desbordado las funerarias de París, creando una situación crítica para los servicios funerarios de la ciudad. Desde el pasado miércoles, más de 1,200 personas han fallecido, con un aumento a más de 1,400 muertes el jueves y otro tanto el viernes, según la Agencia de Salud Pública de Francia. La temperatura ha superado los 40 grados Celsius (104 grados Fahrenheit) en diversas localidades, lo que ha llevado a una demanda sin precedentes de servicios funerarios.

Zouhaeir Hertelli, propietario de una funeraria en París, comentó que su establecimiento ya no puede aceptar más cuerpos, ya que las 32 plazas de su cámara frigorífica están ocupadas. "Nos enfrentamos a una situación realmente catastrófica", afirmó Hertelli, quien ha recibido cientos de llamadas de familias en duelo preguntando si hay espacio. "No tenemos ninguna solución que ofrecerles, porque las funerarias están llenas. Realmente nos enfrentamos a un problema, un gran problema".

Aumento alarmante de muertes

La Agencia de Salud Pública de Francia ha indicado que el 85% de las muertes registradas están relacionadas con personas de 65 años o más. Además, muchos de estos fallecimientos corresponden a individuos que vivían solos y fueron encontrados en condiciones que sugieren que el calor fue un factor determinante. "La mayoría de las muertes a las que nos enfrentamos en este momento corresponden a personas que vivían solas en casa, aisladas. Dadas las circunstancias en las que fueron halladas, no cabe otra conclusión que la de que se trata de muertes causadas por el calor", añadió Hertelli.


En comparación, durante la ola de calor de 2003, Francia registró cerca de 15,000 muertes, una tragedia que ha llevado a muchos a reflexionar sobre la posibilidad de que la situación actual sea aún más grave. Véronique Bertrand, otra directora de funerarias, enfatizó el sufrimiento de las familias afectadas: "Las familias están sufriendo". En respuesta a la crisis, se han habilitado unidades temporales de almacenamiento con 20 plazas cada una, además de que los hospitales de la ciudad han aportado otras 50 plazas adicionales, pero aún así, no es suficiente para cubrir la demanda.

Reflexiones sobre el futuro

La ola de calor en Europa no solo ha impactado en la cantidad de muertes, sino que también ha dejado una marca emocional profunda en las familias y en la comunidad. "Con el paso de los años, quizá hayamos olvidado que podría volver a ocurrir y que las cosas podrían incluso ser peores", reflexionó Hertelli. La situación actual invita a la reflexión sobre el cambio climático y su impacto en la salud pública.

La crisis en las funerarias de París es un recordatorio doloroso de los efectos devastadores que pueden tener fenómenos climáticos extremos en la sociedad, especialmente entre los grupos más vulnerables. Las autoridades y la comunidad deben unirse para enfrentar estos desafíos y encontrar soluciones efectivas para prevenir futuras tragedias.
Fuentes: AP News, greenwichtime.com, sfchronicle.com
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