El niño de 11 años que perdió su mano derecha por un artefacto de pirotecnia de alta potencia durante la despedida de año en Trujillo Alto se encuentra estable en el Hospital Universitario Pediátrico, informó la secretaria de la Familia, Suzanne Roig. La funcionaria detalló que el menor está protegido y que el Departamento de la Familia no asumió su custodia, aunque la investigación del caso continúa y se implementó un plan de acción protectora.
El incidente ocurrió cerca de las 3:45 a.m. del jueves en la urbanización Sunville. De acuerdo con la versión de los padres, el niño encontró el artefacto, su padre se lo quitó y lo arrojó a la basura; sin embargo, el suceso ocurrió más tarde mientras el menor jugaba con otros niños. Tras sufrir la lesión, fue trasladado al Centro Médico de Río Piedras, donde llegó con la mano amputada, y luego fue operado y transferido al Hospital Universitario Pediátrico para continuar su recuperación, indicó Regino Colón Alsina, director ejecutivo de la Administración de Servicios Médicos.
Ismael Cartagena, director de la División de Explosivos de la Policía, explicó que la magnitud de la herida apunta a que se trató de un artificio de alta potencia. La Policía reportó ocho incidentes con pirotecnia durante la noche del 31 de diciembre al 1 de enero: dos menores y seis adultos. El caso del niño es investigado por la División de Delitos Sexuales y Maltrato de Menores del Cuerpo de Investigaciones Criminales de Carolina, y no se descarta que se radiquen cargos contra los padres.
En otro suceso, una niña de 4 años sufrió quemaduras en su mano izquierda al tocar un objeto caliente mientras recogía restos de pirotecnia detonada por su padre en Yabucoa. El Departamento de la Familia informó que la menor está en buen estado y protegida.
Colón Alsina recalcó que el uso de pirotecnia representa un riesgo considerable, especialmente para los niños, y que la mayoría de las lesiones afectan las extremidades superiores. Hizo un llamado a la prudencia durante las festividades.
Hasta el 24 de diciembre, la Policía había confiscado unas 878,671 unidades de explosivos ilegales, incluidos 350,000 artefactos de alta potencia, como las llamadas “cherry bombs”, capaces de fragmentar concreto y que podrían haber causado el accidente del niño. Cartagena señaló que este año las intervenciones fueron menores que en 2024.
La Ley 83-1963 autoriza la venta y uso de pirotecnia aprobada solo del 31 de junio al 4 de julio y del 15 de noviembre al 10 de enero. En esos periodos, únicamente es legal el material terrestre, no aéreo ni explosivo, disponible en tiendas por departamento y farmacias. Las autoridades exhortaron a entregar a la Policía cualquier artefacto fuera del periodo permitido.




